Dejó su carrera corporate, fabrica cápsulas de café reciclables y duplicó ventas en pandemia

Christian Faraoni, dueño y creador de Caffettino y miembro del G152, cuenta su caso de éxito en una nota que brindó para Apertura online.

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Christian Faraoni vio cómo su vida cambiaba de un segundo para el otro. Este ingeniero mecánico trabajaba para una multinacional. Pero una restructuración en 2014 lo dejó fuera de juego.

Pocos meses más tarde, empezó a diagramar su propio emprendimiento. Comenzó a hacer cápsulas de café reciclables. Con una mochila, algunas muestras y una máquina Nespresso, empezó a tocar timbres y a peregrinar con su invento. Poco quedan de aquellos inicios. Este año, Caffettino, su start-up, prevé fabricar un total de 230.000 cápsulas. Tiene su propio showroom, en Villa Urquiza, y una planta de producción en San Martín.

“En 2015, comencé con mi propio emprendimiento. Pero diferentes problemas de enfermedades de familiares no me dejaban concentrar el 100% de mi energía. Hasta que, en 2018, me asocié con mi cuñado, Fernando Vidal, que también había sido despedido. Desde ahí, el crecimiento de la empresa fue constante“, cuenta Faraoni, dueño y creador de la marca.

Caffettino produce cápsulas de plástico compatibles con Nespresso y Dolce Gusto, 100% reciclables y recargables. “Cada una, tiene una vida útil de 100 cafés. Y, si bien se trata de un producto amigable con la naturaleza, también permite que cada consumidor haga su propio café”, explica.“Tenemos clientes que hacen café personalizados con agregados como cacao, canela, jengibre. También se pueden utilizar con mate o con té”, remarca.

Hoy la empresa llega a más de 300 puntos de ventas en todo el país. Uno de los canales claves es la cadena Bonafide. Además, tienen presencia en 45 locales en Barcelona, España, y está a un paso de llegar a Perú.

“Si bien nuestro objetivo es llegar a todo el mundo, porque las máquinas de café son las mismas en todos lados, hoy buscamos afianzarnos en toda la Argentina: poder llegar a ciudades a las que no lo estamos haciendo”, agrega el emprendedor.

Según los últimos datos de la Cámara Argentina de Café, como consecuencia del cierre de la gastronomía, el consumo de esta bebida cayó 40% en el país durante 2020 como consecuencia de la pandemia. La facturación de la industria del sector se derrumbó hasta el 90%. La esperanza está en el consumo en los hogares y, en ese segmento, las cápsulas se convirtieron en la salvación para muchas marcas.  

Y la pandemia, lejos de impactar de manera negativa para este emprendimiento, lo potenció. “A fines de 2019, antes de que llegara el Covid al país, empezamos a hacer combos. Es decir, a ofrecer las cápsulas con nuestro propio café traído de Colombia, una forma de resolverle al cliente el 100% de su necesidad. Todo esto lo trabajamos fuerte en el canal online“, explica Faraoni.

Por eso, durante los meses más estrictos de confinamiento, la empresa pudo seguir operando a través de su ventas online. “Ya teníamos la logística y las herramientas listas antes de la pandemia. Eso nos ayudó mucho”, remarca.

En 2020, su producción fue de 165.000 cápsulas, contra 73.000 de 2019. “El objetivo de este año es llegar a las 230.000 cápsulas y mejorar 2,5 veces la facturación del año pasado“, cuenta Faraoni.

Hoy, Caffettino no se limita a cápsulas recargables. También, ofrece la posibilidad de combinarlas con café colombiano y algunos alimentos, como barras de cereales premium, galletitas y alfajores. “En 2019, empezamos trayendo 30 kilos de café de las fincas colombianas. Hoy, ese número es de 700 kilos al mes“, dice.

Quienes eligen estas cápsulas no solo lo hacen por tratarse de un producto sustentable y más amigable con el planeta, sino también por ser más económico que las convencionales.

En cuestión de precios, según el emprendedor, hoy se calcula que cada café, utilizando cápsulas reciclables, tiene un valor de $ 15, muy por debajo de lo que ofrece el mercado, con números que arrancan en los $ 60 y llegan a los $ 85 en las primeras marcas.

Fuente: Apertura

El empleo formal y el desafío de la inclusión

Anahí Tagliani, Directora de Viviendas Asistidas y miembro del G138 coordinado por Adriana Turdera, nos comparte un interesante artículo que realizó para BAE.

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La discapacidad es la limitación en la actividad y la restricción en la participación, resultado de la interacción entre la persona con una condición de salud crónica y los factores contextuales (entorno físico, humano, actitudinal y sociopolítico) que actúan como barreras sociales y le impiden desenvolverse en su vida cotidiana. Hay distintos tipos de discapacidad: motora, psicosocial, sensorial, visceral o intelectual.

La discapacidad motora consiste en la falta, deterioro o alteración funcional de una o más partes del cuerpo, lo que provoca inmovilidad o disminución de movilidad, es visible y continúa siendo la más frecuente según el último censo.

La discapacidad sensorial hace referencia a alguna deficiencia en los sentidos que nos permiten percibir el medio, como la disminución o la ausencia tanto auditiva como visual.

La discapacidad intelectual se caracteriza por limitaciones en el funcionamiento intelectual y en la conducta adaptativa que se manifiesta en habilidades adaptativas conceptuales, sociales y prácticas. No es lo mismo que hablar de discapacidad psicosocial, que se refiere a las deficiencias en los procesos cognitivos, afectivos y/o del comportamiento, generalmente derivadas del padecimiento de alguna enfermedad mental.

Por último, la discapacidad visceral aparece en aquellas personas que padecen algún tipo de deficiencia en cualquiera de sus órganos y, en general, no es visible.

Según el último Estudio Nacional sobre el Perfil de las Personas con Discapacidad realizado en el 2018 por el Indec, el 10,2% de la población de Argentina tiene algún tipo de discapacidad y en uno de cada cuatro hogares vive una persona con discapacidad. Hay un predominio en la cantidad de personas con discapacidad motora sobre otros tipos de discapacidad; sin embargo, hay algunas diferencias en la prevalencia por edad. La población de entre 6 y 14 años tiene mayor dificultad cognitiva (48,3%), en la de entre 65 y más años se destaca la dificultad motora, en tanto que en el grupo comprendido entre los 15 y los 64 años se acentúa la presencia de personas con solo dificultad motora y solo visual.

Hoy, tres años después, la cantidad de personas con discapacidad y necesidad de apoyo en nuestro país, y en el mundo, va en aumento. Por eso es imprescindible trabajar para mejorar la accesibilidad. Un tema histórico de falta de acceso es el relacionado con el empleo, en donde la ley 22.431 establece que el Estado debe tener, al menos, un 4% de personas con discapacidad entre sus empleados; no obstante, estamos lejos de cumplir con el cupo.

Inserción laboral

Hay dos formas de acompañar el camino hacia la vida independiente en el área del trabajo. Una es a través de las compras inclusivas, en donde las empresas incorporan como proveedores a las personas con discapacidad que tienen emprendimientos productivos. La otra es la tradicional, el empleo formal.

El empleo formal necesita de un abordaje que promueva el ingreso, la permanencia y el crecimiento de las personas con discapacidad.

Se denomina empleo con apoyo y se fundamenta en el trabajo integrado en empresas normalizadas, en condiciones lo más similares posibles a las de los compañeros sin discapacidad que desempeñan puestos equiparables; en la no discriminación, el entrenamiento en el puesto de trabajo y recibir la remuneración desde el primer momento como cualquier otro trabajador, y en contar con apoyo a lo largo de la vida laboral de la persona para posibilitar el mantenimiento del puesto y el rendimiento requerido (este apoyo fluctúa a lo largo del tiempo dando lugar a la construcción del vínculo con los apoyos naturales, que son sus compañeros de equipo).

El empleo con apoyo se articula con profesionales especialistas en la temática que puedan conocer y evaluar previamente el puesto a cubrir, el equipo al que se incorpora el candidato y las instalaciones. En relación con el puesto, se definen las tareas que debe desarrollar el futuro trabajador, las habilidades y destrezas requeridas para su desempeño, la descripción de las exigencias básicas o requerimientos de experiencias previas, así como también conocer al equipo, sensibilizar y brindar herramientas que habiliten espacios seguros para la convivencia en la diversidad. Incluye al superior inmediato, a sus pares y a toda persona con la que se vincule en la organización. Y, por último, la evaluación de las instalaciones en donde se desarrollará su actividad laboral.

De toda la evaluación en su conjunto es posible que se identifique la necesidad de realizar ajustes razonables. Llamamos ajustes a las adecuaciones sobre el puesto, el ambiente físico, social o de la actitud que permiten mejorar o anular las barreras del entorno. De esta forma se facilita el acceso y la participación de la persona, atenuando su discapacidad. A esta altura podemos deducir que no es lo mismo incorporar a una persona con discapacidad física, sensorial o intelectual. Algunos ejemplos de ajustes razonables y diferencias según el tipo de discapacidad:

– Si pensamos en una persona con discapacidad motora tenemos que contemplar el acceso físico y las adecuaciones edilicias desde el ingreso, así como también las zonas de desplazamiento dentro de la empresa. Ubicar el puesto de trabajo cerca de espacios de descanso, rampas, mantener las puertas abiertas o con apertura accesible en los recorridos de uso frecuente, adaptación de los baños y días de home office, entre otras.

Distinto es diseñar la incorporación de personas con discapacidad sensorial, como es el caso de una disminución o la ausencia auditiva o visual. Tal vez el foco esté en permitir diferentes maneras de mantener la comunicación con otros colaboradores, ya sea a través de mails, de mensajes instantáneos, de textos o de audios. Identificar factores medioambientales como el ruido de fondo, la luz y la posición. También mejorar la iluminación, contra con recesos frecuentes para descansar la vista, adaptar del teclado y sumar señales luminosas o táctiles.

Las adecuaciones pueden diseñarse antes del ingreso del nuevo empleado, pero será su experiencia lo que definirá el éxito de los ajustes realizados.

El caso de El Puente Verde

La asociación civil El Puente Verde es un espacio de trabajo y formación para personas con discapacidad a partir de los 18 años ubicado en Jorge Newbery, km 28,5, que se enfoca en el cuidado del medio ambiente y fabrica mermelada y dulce de leche de cabra como parte de la economía social. En el predio, los equipos cultivan la tierra, tienen huerta y granja, además de realizar la producción de plantas. Entre las maquinarias que recibió se encuentra una cocina industrial, una máquina para hacer mermelada, una mesada de acero, una multiprocesadora e insumos industriales que mejorarán las tareas.

El intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, y el ministro de Desarrollo Social, Juan Zabaleta, agradecieron al equipo con el que se trabajó en conjunto. “Las plazas de nuestro distrito están ornamentadas con los plantines que se producen acá”, destacó Gray.

*Asesora de pymes en promoción de la diversidad, inclusión laboral y bienestar

Fuente: BAE

N°1 del ranking mundial. La mejor bodega del mundo está en Mendoza

Por tercer año consecutivo, la bodega Zuccardi Valle de Uco fue elegida la como la Mejor Bodega del mundo 2021 en el ranking The World´s Best Vineyards.

¡Felicitamos a José Miguel Zuccardi y a Sebastián Zuccardi, ambos miembros Vistage del G180 y G87 respectivamente!

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Por tercer año consecutivo, la bodega mendocina Zuccardi Valle de Uco fue elegida Mejor Bodega del Mundo 2021 en el ranking The World´s Best Vineyards, un certamen similar al The World´s 50 Best Restaurante, que premia a establecimientos vitivinícolas que puedan ser visitados por los turistas. De las 100 bodegas destacadas en el ranking, ocho son argentinas; Catena Zapata en el puesto N°7, Trapiche en el N°18, El Enemigo en el N°24, Colomé en el N°35, SuperUco en el N° 42, El Esteco en el N°53 y Salentein en el N°67.

“Es un gran honor haber recibido este premio por tercera vez consecutiva; hacemos nuestro mejor esfuerzo para honrarlo”, comentó Julia Zuccardi, a cargo del área de Turismo y Hospitalidad de la Bodega. “Tenemos un hermoso país, un escenario extraordinario y un gran equipo trabajando con nosotros. Estamos muy comprometidos en lograr que nuestros visitantes vivan la mejor experiencia cuando vienen a Argentina, cuando conocen Mendoza y cuando llegan a Zuccardi Valle de Uco”, agregó.

La ceremonia de premiación se realizó en Alemania. En esta ocasión fueron 1500 las bodegas postuladas, las que fueron evaluadas en función de sus vinos, gastronomía, recorrido, accesibilidad, ambiente, atención del personal, paisaje y reputación, por un jurado integrado por unos 600 expertos en vinos, sommeliers y corresponsales de viajes de todo el mundo.
Para que la elección sea representativa, el globo se divide en 22 regiones geográficas, cada una encabezada por un director principal (Academy Chair), que a su debe reclutar a 36 votantes de su región específica. Cada uno de los votantes debe elegir bodegas de su región y de fuera de su región.

El ranking de los 50 mejores viñedos/bodegas es:

  • Zuccardi Valle de Uco (Mendoza)
  • Bodega de los Herederos del Marqués de Riscal (España)
  • Chateau Margaux (Francia)
  • Bodega Garzón (Uruguay)
  • Montes (Chile)
  • Antinori nel Chianti Classico (Italia)
  • Catena Zapata (Argentina)
  • Vik Winery (Chile)
  • Gonzalez Byass (España)
  • Creation (Sudáfrica)
  • Craggy Range (Nueva Zelanda)
  • Chateau Smith Haut Laffite (Francia)
  • Champagne Taittinger (Francia)
  • Karam Wines (libano)
  • Rippon (Nueva Zelanda)
  • Quinta do Castro (Portugal)
  • Clos Apalta (Chile)
  • Bodega Trapiche (Argentina)
  • Quinta da Aveleda (Portugal)
  • Sikory Winery (Rusia)
  • Chateau Ounsiyat (Líbano)
  • Domäine Wachau (Austria)
  • Lefkadia Valley (Rusia)
  • El Enemigo Wines (Argentina)
  • Henschke (Australia)
  • Familia Torres (España)
  • Soalherio (Portugal)
  • Viña Santa Rita (Chile)
  • Quinta do Noval (Portugal)
  • Delaire Graff Estate (Sudáfrica)
  • d´Arenberg (Australia)
  • Abadía Retuerta (España)
  • Chateau Mercian Mariko Winery (Japón)
  • Schloss Johanissberg (Alemania)
  • Bodega Colomé (Argentina)
  • Chateau Mouton Rothschild (Francia)
  • Penfolds Magill Estate (Australia)
  • Quinta do Bomfin (Portugal)
  • Chateau Heritage (Líbano)
  • Robert Mondavi Winery (Estados Unidos)
  • Viña Casas del Bosque (Chile)
  • Superuco (Argentina)
  • Bodegas Re (Chile)
  • Klein Constantia (Sudáfrica)
  • Viu Manent / Chile
  • Weingut Dr. Loosen (Alemania)
  • Ridge Vineyards . Monte Bello (Estados Unidos)
  • Chateau Cana (Líbano)
  • Quinta do Vallado (Portugal)
  • Quinta do Infantado (Portugal)
Fuente: La Nación