Buenos Aires Tech Cluster, el grupo de empresas que busca impulsar al Distrito Tecnológico

Compartimos una nueva nota del Diario Ámbito sobre el Buenos Aires Tech Cluster, un grupo de empresas que busca impulsar el Distito Tecnológico, del cual Vistage es parte. 

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En las últimas décadas, las industrias tecnológicas se convirtieron en jugadores clave de la economía global. Su vertiginoso crecimiento y dinamismo, sumado al impacto positivo que generan en muchas comunidades, se traducen en interesantes propuestas tanto laborales como de desarrollo e inversión.
Ante este escenario, en 2008 la Ciudad creó en Parque Patricios y Nueva Pompeya el Distrito Tecnológico, uno de los cinco que existen actualmente (también están el Audiovisual, el Deportivo, el de Diseño y el de la Artes). Se trata de un polo urbano ideado con un doble fin: seducir a las compañías del sector y potenciar y poner en valor a los barrios de la zona sur, la más desigual de CABA. Para eso, se ideó un régimen que contempla exenciones de impuestos y diversos beneficios para las firmas.De allí nació “Buenos Aires Tech Cluster”, un grupo de empresas tecnológicas -Mercado Libre, Megatech y Vistage son algunas de ellas- que desde hace dos años “busca abarcar a todos los actores e interlocutores que trabajan en la transformación digital y en la innovación a través de la sinergia y el networking desarrollado por algunas empresas dentro de Distrito Tecnológico”, en palabras de Héctor Lew, representante del Buenos Aires Tech Cluster y gerente general de Megatech.

Relanzamiento

La Ciudad relanzó el Distrito Tecnológico en marzo pasado, anunciando cambios en la legislación vigente y nuevos beneficios para las compañías que se radiquen en la Comuna 4, incluyendo exenciones impositivas hasta 2035, no solo para las empresas sino también para instituciones educativas. Actualmente, operan en la zona 326 firmas de tecnologías de la información y comunicación (TIC) y software, entre otros rubros.

En diálogo con ámbito, Lew analiza el impacto de esa medida: “Más allá de los beneficios fiscales, nos permite abrir las puertas a que haya colaboración entre las empresas, y generar un acercamiento a la comunidad. Todo Parque Patricios se va modificando en cuanto a infraestructura y fisonomía a partir de este trabajo en conjunto. Se trata de acercar, de alguna manera, a las empresas a la comunidad y el barrio; a partir de eso se beneficia el conjunto entero”.

“El Distrito en sí nos da la posibilidad de sinergizar y colaborar entre las empresas y las universidades radicadas. La ‘coopetencia’ es algo que últimamente está de moda, y refiere a la colaboración entre las empresas. Algunas de las que empezamos a trabajar en proyectos de innovación en el distrito nos dimos cuenta que teníamos que hacer algo más allá. Es un marco excepcional que, además de que competimos por algunos clientes y por servicios que damos, nos ha permitido encontrar espacios colaborativos, en los cuales podemos proyectar acciones en común”, explica.

Tender puentes

Esa sinergia a la que refiere Lew no queda únicamente en palabras o modelos teóricos, sino que tiene una aplicación pragmática. Por ejemplo, el año pasado, ante la irrupción de la pandemia de Covid-19, siete empresas -cinco de ellas asentadas en el Distrito Tecnológico- fabricaron con impresoras 3D máscaras faciales que fueron donadas a hospitales y barrios vulnerables de la Ciudad.

La actividad solidaria sirvió como pilar para nuevos emprendimientos. Lew cuenta: “Las cinco empresas del distrito que participamos en esa iniciativa estamos llevando adelante un proyecto de empleabilidad con la gente del Barrio Zavaleta, para capacitar a 30 jóvenes de entre 18 y 24 años y asegurar después su primer empleo. Es hacer que un montón de gente acceda a la tecnología. El distrito nos da ese marco”.

En este sentido, desde Buenos Aires Tech Cluster destacan el impacto positivo que tiene el desembarco de empresas y la buena recepción por parte de la comunidad. “Trabajamos en conjunto. Hicimos recorridas entre empresas y vecinos para ver qué mejoras se pueden introducir en espacios deportivos y culturales. Hay una empresa que abrió un espacio de arte dedicado a artistas jóvenes. Los vecinos no están viendo esto como una invasión de empresas que atenta contra la paz del barrio, sino que, al contrario, lo dinamiza; lo moderniza. Estamos tejiendo relaciones que se van a potenciar en el tiempo”, destaca.

Visión de futuro

Pero más allá de beneficios territoriales para el barrio y económicos y de desarrollo para las empresas, hay un factor clave que interesa en especial a la economía en su conjunto: el ingreso de divisas. Lew dice: “El sector tecnología es un sector que está creciendo en exportaciones y que trae dólares, que es lo que el Estado necesita. Las empresas de tecnología tienen beneficios, pero, además, son una de las industrias que más puestos de trabajo generan. Los desafíos son conseguir que los recursos que hoy en día se capacitan trabajen para la Argentina y no para el exterior”.

Según el informe Argenomics III, elaborado por Argencon, las industrias del conocimiento representan hoy en Argentina el 8% de las exportaciones nacionales, y ocupan el tercer lugar en el ranking de sectores, solo superadas por la exportación de los complejos oleaginoso y cerealero. Esto significó, en 2020, exportaciones por u$s5,8 mil millones.

Sobre este punto, el gerente afirma que “hay mucha gente que se va por el tipo de cambio o por la oferta que existe afuera para programadores o desarrolladores. El desafío es que desde nuestro país es que podamos darles una oferta de trabajo equiparable. Eso implica apostar en capacitación. Necesitamos recursos que hoy en día son escasos”.

“Somos empresas modernas que contratan a un montón de gente joven. Eso nos obliga a ofrecer un valor agregado más allá de lo que es el trabajo. Hacia adentro de las empresas se están motorizando un montón de proyectos sociales; hay un montón de gente que va al trabajo no solo a trabajar, sino que desarrolla un proyecto personal que lo puede asociar a inquietudes sociales o culturales. Creo que eso es muy importante”, explica Lew.

Por último, y con respecto a la instalación del cluster en el sector, opina: “La recepción es excelente. Tenemos empresas de primer nivel como Mercado Libre, Santander. También hay empresas del distrito que se están sumando, junto con cámaras empresariales. Nos inscribimos formalmente como asociación civil sin fines de lucro. Ya tenemos una alianza con los clusters de Monterrey, de México y con el de Estonia. Nos apoyan empresas de primera línea y universidades como la de San Andrés y la del Salvador, entre otras. Estamos convocando a todos los actores que tienen que ver con la transformación y la innovación en tecnología”.

Fuente: Ámbito