Los servicios de salud y el “empoderamiento del paciente”

Mariela Waisbord, Presidente de Vittal y miembro Vistage del G168 brindó una nota para infobae.com que deja en claro cómo la pandemia transformó a las empresas de salud. 

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En estos tiempos en los que la pandemia del Covid-19 atravesó la vida de todos, la transformación digital en la salud ha avanzado a un ritmo acelerado. Según el estudio de tendencias realizado por la consultora Econsultancy para Adobe en 2018, solo el 7% de las compañías de salud y farmacéuticas decían haberse vuelto digitales.

Antes de 2020, hablar de telemedicina o consulta virtual era algo excepcional, mientras que hoy es una práctica incorporada y aceptada por la mayoría de los pacientes. La pandemia se impuso y rápidamente, todos aquellos que prestan servicios de salud (desde empresas, médicos, enfermeras, sector público), nos adaptamos a la atención médica virtual. En nuestra plataforma hoy más del 30% de las consultas son virtuales, las cuales tienen un índice de resolución cercano al 80%.

Esto comprueba el reto que tenemos por delante y del que habla la Organización Mundial de la Salud: las tecnologías digitales son herramientas con un potencial clave, ya que pueden contribuir a alcanzar una cobertura universal del servicio médico. Para la OMS, las tecnologías digitales son herramientas con un potencial clave, ya que pueden contribuir a alcanzar una cobertura universal del servicio médico.

Hoy, toda consulta médica que puede hacerse de manera virtual y ser canalizada de esta forma. Son tiempos de cambio, es momento de capitalizar lo aprendido y avanzar hacia un telediagnóstico.

Desde este nuevo escenario, a las empresas les toca trabajar con dispositivos, con estadísticas, acompañando al paciente en su nuevo rol. Podríamos hablar de la era del “empoderamiento del paciente”. Se trabaja en conjunto con el entorno familiar o de confianza que lo rodea, poniendo a su disposición la tecnología para lograr un primer diagnóstico a distancia.

Siguiendo esta línea, la implementación del telechequeo dota al paciente de herramientas que permiten su monitoreo en forma remota completando la información que el profesional precisa para arribar a diagnósticos adecuados.

Los pacientes demuestran un alto grado de satisfacción con este tipo de consultas, que no solo les ahorran tiempo y desplazamientos, sino que les permiten cierto “control” de la situación al realizarse en ambientes de más confianza.

El uso de diferentes plataformas de comunicación y transferencia de datos se ha incorporado a la rutina de los hogares. La tecnología habilita la inmediatez del contacto con el médico, manteniendo inalterables la calidad y calidez en su interacción propias de la consulta médica tradicional. Esta dinámica se replica en el nuevo modelo minimizando el contacto presencial y mejorando el alcance y la efectividad de las horas médicas.

Adoptando estas herramientas, se logra acortar y eficientizar tiempos que en medicina son clave para el sistema sanitario. En el caso de una emergencia médica, se estipula la llegada de atención en 8 minutos, lo cual requiere de una unidad de terapia intensiva móvil que se desplace a toda velocidad para lograr este desafío. Con la telemedicina logramos mejores tiempos incluso para una consulta médica que no reviste urgencia.

Hacia un sistema de salud inteligente

La pandemia propició la vinculación de la salud con el mundo digital. La receta electrónica, la historia clínica digital y la consulta médica virtual son parte de esta transformación. Nos encontramos frente a una comunidad adaptada y familiarizada, permeable a su incorporación en un nuevo modelo de atención al paciente.

Es un camino a recorrer, y lo estamos haciendo, aprendiendo en el proceso. Al principio, la telemedicina era muy rechazada y hoy el panorama es totalmente diferente, con mucha confianza en esta herramienta.

Tenemos la mira puesta en este nuevo paradigma, donde conviven en un necesario equilibrio las consultas profesionales presenciales y las digitales. En un sistema de salud que debe mantenerse incansable, es prioritario brindar una medicina distinta, accesible y sin riesgos para el paciente y para el profesional de la salud.

Fuente: Infobae