Día del Hábitat: por dónde se empieza a cambiar el mundo

En el marco del Día del Habitat, Leandro Barrionuevo socio y co-fundador de PURA y miembro del G197, a través de una nota para Perfil, nos invita a reflexionar sobre el impacto que pueden tener nuestras acciones y el papel que cumplen las empresas en nuestra tierra que es nuestro único hogar.

 

Nos enfrentamos a la idea de que cambiar el mundo es muy difícil. La economía y los acontecimientos que nos rodean nos hacen pensar que no somos capaces de elegir el futuro (y presente) que queremos. Hoy, 5 de octubre se celebra el Día del Hábitat y es una fecha que nos invita a reflexionar sobre el impacto que pueden tener nuestras acciones y el papel que pueden cumplir las empresas en esta Tierra que es nuestro único hogar. En estos últimos meses, nuestro hábitat se hizo más presente que nunca. Desde los orígenes de la mismísima pandemia, hasta los terribles incendios que sufre nuestro país, pasando por los cambios en el agua de red.

Pero ¿qué tiene que ver el agua de red que consumimos con el cuidado del hábitat? Todo comienza con los desechos que las industrias vuelcan al Río Reconquista y Río Luján. Los cambios en el viento y el menor caudal del Río Paraná empujan la contaminación al Río de la Plata, llegando a las tomas de agua que consumimos. Es importante aclarar que las autoridades garantizan que el agua es segura. Sin embargo, la contaminación de nuestros ríos compromete la calidad del agua que consumimos, generando que las personas elijan otros consumos de emergencia como el agua embotellada, que a su vez provoca nuevos problemas, volcando más plástico al ecosistema. Y este es solo uno de tantos ejemplos de cómo nuestro hábitat nos advierte que el ritmo al que producimos y consumimos tiene que cambiar. Frente a este escenario, las empresas pueden transformarse en agentes de cambio que utilicen la fuerza del mercado para proponer nuevas formas de producción.

Un ejemplo de este camino son las más de 3500 compañías de todo el mundo que se sumaron al movimiento B. Las Empresas B Certificadas buscan redefinir el éxito empresarial incorporando variables de impacto social y ambiental a sus objetivos de negocio. Cada vez son más los emprendedores, las pequeñas y medianas empresas que usan el mercado para brindar soluciones a los problemas sociales y ambientales. Los mismos problemas sociales y ambientales creados por un modelo de capitalismo que pide a gritos una revisión.  Quienes dirigen las empresas están obligados a maximizar las ganancias, y si no lo hacen, pueden ser demandados por los accionistas. A su vez, tampoco se divisan cambios legislativos que puedan reinventar el capitalismo que hoy nos rige.

Es necesario resolver este dilema y pensar en un capitalismo B: una nueva forma de hacer negocios donde la sustentabilidad económica sea tan importante como la sustentabilidad social y ambiental. Este es el momento para que las empresas conscientes asuman este desafío y demuestren cómo el triple impacto puede ser el camino hacia el desarrollo.

* Leandro Barrionuevo Lic. en Administración, UBA. Co- fundador de PURA, Empresa B de tratamiento de agua.

Fuente: Perfil