Esa Mala Palabra

“Muchas personas eligen llamarse emprendedor porque cuando uno busca en Google ´empresarios argentinos´, aparecen connotaciones negativas,” explica Alejo Cantón, en esta nota para Infotechnology.

En la Argentina, los fundadores de empresas de base tecnológica prefieren llamarse `emprendedores`; le huyen al mote de `empresario`. La razón no siempre tiene que ver con la madurez del negocio.

Las palabras connotan, es decir que sugieren un significado añadido. Dos ejemplos: `empresario` nos lleva, apriori, a pensar en
una persona de negocios, acaudalada, y que se encuentra en la cima de la pirámide organizacional.

En tanto, si pensamos en `emprendedor`, vienen a la mente conceptos más relacionados con la persona que genera un negocio a partir de una idea; que estamos ante una persona fresca, informal, innovadora y ágil, capaz de asumir riesgos y que, al mismo tiempo, es versátil.

En el imaginario colectivo también se entiende que un emprendimiento es el estadio inicial de una compañía que, llegado determinado momento, deja de ser eso para transformarse en una empresa consolidada.

No sorprende, entonces, que la etiqueta de `emprendedor` sea más atractiva que la de `empresario`, y que, en nuestro país, haya más personas que se sienten identificadas con el mote de emprendedor aunque tienen muchos años de experiencia creando compañías, liderando organizaciones de gran porte y moviendo millones de pesos dentro del ecosistema.

Nelson Duboscq, por ejemplo, fundó su primer emprendimiento en 1993. Hoy es cofundadory CEO de Digital House, una organización educativa que imparte cursos cortos basados en la práctica para que los alumnos aprendan distintas disciplinas vinculadas a lo digital, como programación web full stack, desarroEo de aplicaciones móviles, marketing digital, data science, diseño de experiencia de usuario e inteligencia artificial, entre otras.

Actualmente, la firma opera en Brasil y se está expandiendo en el interior de Argentina a través de una red de partners. `Me defino como emprendedor, pero también soy empresario`, sostiene en diálogo con Infotechnology. `Las personas como yo estamos acostumbradas a crear negocios desde cero. Y no tiene que ver con venir de la industria tecnológica: para mí alguien que abre un restaurante o que asume negocios riesgosos en el campo también es un emprendedor`, aclara.

Guibert Englebienne cofundó siete empresas de las cuales seis se fundieron. La séptima es el unicornio Globant, que hoy tiene 12.000 empleados en todo el mundo. Además, él es chairman de Endeavor Argentina, una organización que promueve la cultura emprendedora a escala mundial. Para él, hay una concepción errónea que asocia que al empresario con una cuestión de tamaño de la organización, pero el tema no es así: `´Empresario´ es un sustantivo.

Se trata de una actividad vinculada a gerenciar una empresa, mientras que ´emprendedor´ es un adjetivo, porque es una actitud que tiene que ver con ir más allá de lo que uno tiene para ir por más`, diferencia. Por supuesto, que Englebienne se identifica con los dos roles, aunque por su ímpetu para afrontar riesgos se siente muy emprendedor. `Yo estoy todos los días en la oficina pensando en cómo hacer crecer a Globant. Nuestro crecimiento fue muy grande, pero seguimos avanzando hacia nuevas aventuras. De hecho, hoy somos pequeños comparado con lo que soñamos que seremos en unos años`, dice.

Mala y buena prensa

A veces es una cuestión de percepción y reputación. Englebienne recuerda haber leído un estudio nacional realizado hace un par de años en el cual la sociedad pone en pie de igualdad a los empresarios con los sindicalistas, mientras que a los emprendedores los equipara con los científicos. `Pero en el fondo estamos hablando de lo mismo, porque en ambos casos se trata de llevar adelante un negocio para que sea rentable, de contar con empleados que puedan vivir de su trabajo, y de generar valor para la sociedad`, reflexiona el cofundador de Globant.

`Muchas personas eligen llamarse emprendedor porque cuando uno busca en Google ´empresarios argentinos´, aparecen connotaciones negativas,` explica Alejo Cantón, CEO de Vistage, una organización de coaching ejecutivo y asesoramiento entre pares que está presente en todo el mundo y está destinada a CEO, dueños de pequeñas y medianas empresas y ejecutivos.

Cantón intuye que quizás es por este fenómeno que muchas personas con empresas importantes se siguen llamando emprendedores, en vez de empresarios. `Pero, en realidad, el empresario es, a su manera, un héroe, porque se arriesga y así genera riqueza y empleo`, detalla.

Hace 12 años que Sebastián Stranieri, fundador y CEO de la firma multinacional enfocada en la prevención de fraude y protección de la identidad, VU Security tiene esta empresa, por lo que tampoco está dando los primeros años en el negocio propio. Sin embargo, él se autodenomina de las dos formas, es decir, se ve como empresario por las obligaciones y responsabilidad que tiene que asumir para con la sociedad como líder de su negocio, mientras que también se siente emprendedor por el espíritu y la iniciativa que tiene que sostener a través del paso del tiempo.

Stranieri observa que hoy los emprendedores están de moda, por lo que son vistos como rockstar por el entorno. `Pero así como le tenemos que sacar el humo a los conceptos Big Data y blockchain, lo mismo deberíamos hacer con el de emprendedor`, reflexiona, y comenta que cuando tiene que completar un formulario con su cargo coloca `empresario`.

Todos suman

Según Duboscq, lo importante no es si contamos con más personas que se crean empresarios y emprendedores o viceversa: `La clave está en que existan infinitas empresas que exporten y generen riqueza, porque cuantas más organizaciones existan, mayor nivel de empleo habrá, y por ende, mejorará la calidad de vida. Por eso tenemos que trabajar rio fijamos tanto en las etiquetas`, concluye el CEO de Digital House.

A lo que Stranieri adhiere: `La única manera de sacar a los chicos de la calle, dar más trabajo y acabar con el hambre es a través de las empresas por lo que es importante que haya cada vez más empresarios y emprendedores`. Englebienne suma en el mismo sentido: `Todos somos las dos cosas en una. Necesitamos muchos más emprendedores que logren hacer prosperar sus negocios. Una de las cosas con las que más disiento es con los que dicen que ser Pyme está bien, pero ser empresa grande está mal, porque en realidad todas generan empleos y todas deben animarse a crecer`, sentencia, y agrega: `Lo que necesitamos es generar condiciones para que la gente se anime a crecer, para eso necesitamos estabilidad que favorezca la inversión y la creación de compañías para no quedamos con la idea de que nos tenemos que quedar pequeños`.

Los entrevistados coinciden al afirmar que es positivo que existan movimientos que impulsen a los jóvenes a emprender, y que hay que valorizar a los que generan empleo privado. `El emprendedor es la locomotora que va a llevar adelante al país, y al mismo tiempo no tiene por qué estar mal visto crecer empresarialmente`, concluye el cofundador de Globant, quien reitera varias veces: `La actividad empresaria es fundamental y no existe país sin empresas.

Por todo esto, la comunidad empresaria puede aprender mucho de los emprendedores y viceversa`, concluye. El `Cuando buscás en Google ´empresarios argentinos´ lo que aparece´ no es nada bueno. Alejo Cantón,