No hay edad para el Exit Planning

Es esencial una adecuada preparación para el momento de tomar otro rumbo. Por Gustavo Schutt, Expositor Vistage

Cuando se habla de Exit Planning, uno intuitivamente se imagina gente de edad bastante avanzada, próxima a retirarse de la vida laboral y profesional. Sin embargo, la realidad indica que hay muchas personas jóvenes dueñas de pymes que, por distintas razones, pueden tener el deseo o la necesidad de alejarse de su negocio.

Para ellos también está concebido el Exit Planning. Cambian algunas cuestiones, como por ejemplo el tipo de actividad que se proyecta hacia el futuro, pero hay aspectos clave que se formulan exactamente de la misma manera, como la búsqueda de incrementar el valor de la empresa y minimizar los costos antes de la transición.

El caso de Alejandro y Gabriel es un ejemplo en ese sentido. Ellos no están cerca del retiro, pero se han planteado el objetivo de preparar su empresa para venderla dentro de cinco años al máximo valor posible y dedicarse a otros proyectos que tienen en mente.

Se trata de una pyme del área tecnológica que ofrece servicios y productos desarrollados por ellos para la seguridad informática de empresas. Radicada en el Distrito Tecnológico, cuenta por ahora con unos 40 empleados. Crearon un producto escalable, que se cobra por anticipado en base a suscripción.

Alejandro no llega a los 50 años, mientras que Gabriel tiene menos de 40. Son jóvenes emprendedores, con 16 años de experiencia en la industria y familias compuestas con sus parejas e hijos jóvenes y niños.

El Exit Planning es primordial para ellos en función de cumplir esa meta que se propusieron de aquí a cinco años. ¿Por qué? Porque su principal misión es poner en marcha una serie de proyectos que eleven el valor de la empresa, y en eso deben trabajar ya desde ahora.

Para lograrlo, uno de los objetivos en la primera fase es determinar precisamente cuál es ese valor hoy. No solo para tener un hito desde donde partir, sino también para entender cuáles son los factores y los componentes que hoy están restando valor, cuales están agregando y cuales podrían hacerlo (cuales podrían agregar valor y que hoy no tienen).

Por otra parte, debe establecerse también durante esta etapa inicial cuáles son los tres o cuatro proyectos más importantes, más allá del día a día y de lo operativo. Proyectos que, si sabemos elegirlos, son los que van a ponernos en el camino correcto hacia ese horizonte de los cinco años.

Un objetivo importante es que conozcan todas las alternativas para una transición. Si bien ellos tienen claramente identificado que quieren vender a un comprador estratégico a muy buen precio, eventualmente pueden elegir y ejecutar alguna de las otras alternativas si lo desean.

A propósito de eso, es importante recordar que aproximadamente el 80% de las empresas que quieren vender no pueden hacerlo. Es muy difícil vender una empresa y suele ser el activo más ilíquido de sus dueños.

Por último, pero no menos importante en el marco del Exit Planning, Alejandro y Gabriel deberán trabajar en sus proyectos futuros. Si todo sale bien, tendrán la oportunidad de llevarlos a cabo y es decisivo que ese momento los encuentre con la preparación adecuada.

Fuente: BAE Negocios