Inteligencia Artificial, en las empresas: las claves para implementarla con éxito

La inversión en esta tecnología subirá más de dos veces y media en los próximos tres años debido a que es la herramienta con mayor impacto en el negocio.

La Inteligencia Artificial (IA) se ha abierto pasos en el mundo empresarial en los últimos años, ya que más compañías están adoptando nuevas tecnologías para optimizar sus procesos operativos, agilizar la atención al cliente y poder crear publicidad personalizada.

Además, esta tendencia seguirá el mismo camino en los próximos años: para el 2023, la inversión en sistemas de IA alcanzará los u$s97.900 millones, más de dos veces y media los 37,5 millones que previstos para el 2019. Lo que representa una tasa de crecimiento anual del 28,4%, de acuerdo con el informe Worldwide Artificial Intelligence Systems Spending Guide, realizado por la firma consultora IDC.

Claramente los datos indican que se prevé un crecimiento de la IA y un beneficio para las organizaciones de todo el mundo, por lo que deben comenzar a revisar las formas de cómo puede impactar positivamente en su empresa.

De acuerdo con una encuesta realizada por la asociación de CEO, Vistage, el 29,5% de los líderes empresariales afirman que de todas las tecnologías disponibles, la IA es la que mayor impacto tendrá en sus firmas, sin importar el sector en el que se desarrollan.

“La Inteligencia Artificial no es sólo para las grandes empresas que cuentan con miles de millones de dólares de capital disponible”, señala Gustavo Parés, director general de la firma especializada en Inteligencia Artificial y Cómputo Cognitivo, NDS Cognitive Labs. “Las pequeñas y medianas empresas también pueden aprovechar las ventajas de esta tecnología para ayudar a sus empleados y obtener una gran ventaja competitiva”, explica a AmericaEconomía.

En México, empresas como Banorte, Banco Azteca o Aeroméxico han logrado implementar la Inteligencia Artificial con éxito, lo que aumentó significativamente su número de clientes y alcanzó hasta el 90% de aprobación por parte de sus usuarios.

Por ello, y con el fin de alentar a las compañías mexicanas a unirse a la ola de transformación digital, NDS Cognitive Labs comparte 4 formas para implementar la IA exitosamente.

Iniciar progresivamente

Al comenzar a pequeña escala, las empresas podrán aprender a usar Inteligencia Artificial, recopilar comentarios sobre su rendimiento y expandir según sea necesario. La herramienta será de mayor valor para la compañía si la tecnología se enfoca en un área o conjunto de datos específicos.

Por ejemplo, un informe realizado por la consultora McKinsey & Company indicó que la mayoría de los ejecutivos cuyas compañías han adoptado la IA han registrado un aumento de ingresos en las áreas de negocio en las que se ha aplicado, mientras que el 44% afirma que la IA ha ayudado a reducir costos a su compañía.

Además, el uso de la IA facilitará la comunicación de los colaboradores al utilizar herramientas digitales de comunicación como Slack o WhatsApp, lo que hace que la solución de los problemas sea un proceso más ágil. La Inteligencia Artificial de Amazon, por ejemplo, es capaz de medir la productividad de sus empleados a través de un sistema automatizado. Esto también se puede lograr a través de aplicaciones desarrolladas específicamente para medir y mejorar la productividad, como Asana.

Es importante comprender que la IA debe integrarse como parte de los procesos comerciales existentes, por lo que no existe una necesidad de hacer cambios culturales drásticos o nuevos procesos dentro de la organización.

Identificar áreas de implementación

Para que la implementación de la Inteligencia Artificial sea exitosa, es necesario que las empresas identifiquen las áreas en las que se necesitan estas herramientas. Una descripción detallada del papel que desempeñará la IA y sus funciones beneficiará enormemente al negocio, por lo que es necesario analizar cuáles serán las áreas en donde se implementarán estas herramientas y qué es lo que se esperan de ellas. No sólo tecnologías de la información, sino también en la logística, en la cadena de suministro y en cualquier función empresarial en la que se pueda implementar.

Capacitar a los colaboradores

El momento perfecto para integrar la IA es cuando la empresa está preparada para una reestructuración tecnológica, es decir, si ya se han trasladado los procesos de negocio del mundo del papel a la nube. Aún así, es vital comenzar poco a poco para poder discutir los objetivos de los proyectos y ser honesto sobre lo que el equipo de trabajo aún no comprende sobre estas nuevas herramientas.

Una vez que se hayan descubierto las brechas de conocimiento, se debe capacitar a los colaboradores para que puedan hacer un uso óptimo de las aplicaciones y poder explotar sus beneficios al máximo, ya que no sirve de nada la digitalización si los trabajadores no saben cómo utilizar estas nuevas herramientas. Para lograrlo sin contratiempos se puede establecer un marco de tiempo de unos pocos meses para lograr los objetivos de capacitación.

Una vez que se complete el proyecto piloto, es necesario analizar cuánto tiempo llevará completar el proyecto total de innovación y durante cuánto tiempo se implementará en el negocio, informa AmericaEconomia.

Incorporar la Inteligencia Artificial en las tareas diarias

La IA se tiene que entrenar para poder funcionar óptimamente, y gracias al machine learning, ésta aprenderá a realizar diferentes tareas y automatizarlas, generando datos que quedarán disponibles para los trabajadores.

Así, con la información adicional provista por la automatización de la IA, los empleados tendrán una poderosa herramienta para realizar sus tareas largas y repetitivas, por lo cual podrán concentrarse en las labores más complejas y especializadas como toma de decisiones y atención personalizada a sus clientes, consigna AmericaEconomia.

Debido al temor de que la tecnología reemplace al ser humano en el espacio de trabajo, es importante presentar estas herramientas como una solución que ayudará a los colaboradores a desarrollarse profesionalmente y con la que puedan trabajar mano a mano, no como algo que los reemplazará. Esto les ayudará a tener una experiencia en la que puedan visualizar cómo la IA aumenta la importancia de su rol en la empresa.

Fuente: iProUP

Apertura: La Soledad del CEO

Quien está a cargo de una empresa motiva y alienta a sus equipos. ¿Qué sucede cuando es él quien necesita ser motivado? ¿Quién le tiende una mano? Según Harvard Business Review, la mitad de los CEOs expresa sentimientos de soledad y el 61 por ciento cree que esa soledad entorpece su desempeño laboral. En este mundo atravesado por la tecnología, todo se modifica cada vez más rápido y, en un contexto así, liderar una empresa se vuelve complejo.


En este sentido, pensar que una persona puede tener todos los conocimientos y habilidades para resolver lo que sucede en una organización es una idea bastante pretenciosa. Y, de alguna manera, esto explica por qué los CEOs tratan de rodearse de los mejores en cada área. `El gerente General no tiene que ser el que más sabe, sino el que mejor conduce la orquesta`, destaca Alejo Cantón, presidente y CEO de Vistage Argentina, quien además confiesa que `es una posición necesariamente solitaria`. Y lo dice consciente de que, la mayoría de las veces, las decisiones suelen tomarse en soledad y es el CEO quien tiene la palabra final.

`Cuando suena la campana, te sacan el banquito y uno se queda solo`, afirma Alberto Patrón, CEO de Condor Technologies, invocando una frase de Oscar ´Ringo´ Bonavena para tratar de explicar que, si bien no afirmaría que el CEO vive en un lugar solitario, sí es cierto que luego de todas las consultas, consensos y el apoyo del grupo, las decisiones las toma quien timonea el barco. Así, es clave tener un gran equipo en el cual confiar o en el que descansen -al menos- las decisiones del día a día. `En mi caso, la soledad está relacionada a una carga que siento cuando hago consciente el hecho de que soy yo quien trabajo para ellos, brindándoles seguridad, herramientas y un rumbo`, explica Patrón. Y agrega: `Contar con una red de consulta y contención por fuera de la empresa es clave para afrontar estos temas`.

Por su parte, Fernando Moyano, psicólogo de la Universidad del Salvador (Usal) especializado en Recursos Humanos y Coaching con un Posgrado en Organización y Dirección Empresaria de la UBA, asegura: `Frente al juicio de valor 360° están solos, pero solos no pueden cumplir con su misión, necesitan la estructura y ese es su mayor desafío`.

La soledad es un tema en debate constante porque no siempre es experimentada de la misma forma. `Todo depende del marco cultural de la compañía`, diferencia Diego Bekerman, gerente General de Microsoft Argentina, quien alcanzó este puesto en un proceso de interinato, con la incertidumbre de saber si la compañía lo consideraría apto. `Estar en la cima no implica sentirse solo. En mi caso mientras fui interino, el equipo me apoyó, se solidarizó y aceptó que tomara esa transición. Fueron meses que sirvieron para

`Al juntarme con otros líderes puedo superar la sensación de estar aislado en el cargo`. Alejo Cantón, presidente y CEO de Vistage Argentina. crear vínculos y desde que fui nombrado las decisiones siempre se tomaron en equipo`, cuenta.

De algo se puede estar seguro y es que, más allá de las sensaciones vividas, el CEO es un punto de inflexión entre la inversión y la ejecución de las estrategias que permite que una empresa crezca, se desarrolle y tenga continuidad. `Un CEO es un mariscal que debe conocer y manejar casi naturalmente todas las herramientas del management para conducir a sus generales (gerentes) hacia un determinado objetivo, comprendiendo la idiosincrasia de la organización que maneja con mayor claridad que el resto`, detalla Moyano. Y explica que los CEOs cuentan con competencias de alto potencial, son autónomos para identificar en qué aplicar su tiempo y para entender en qué necesitan capacitarse. Y cada una de estas decisiones diarias influye en su éxito o fracaso.

Los temas a los que se enfrentan y las problemáticas que abordan son bastante más complejas pero, a pesar de esto, quienes llegan a puestos de número uno tienen su propia automotivación para tomar decisiones y definir procesos. `Los motiva el prestigio del poder`, destaca Agustina Paz, directora de AMPermaind y de Programas Ejecutivos en la Universidad de San Andrés (UdeSA). A pesar de ello, y según la experiencia de Alejandro Melamed, consultor y advisor de líderes, hay una especie de síndrome mediante el cual los CEOs visualizan que tienen que dar todo y que no pueden recurrir a otros para que colaboren en este proceso. `Parecería que el rol viene complementado de una carcasa de que ellos son perfectos, que no tienen dificultades y que están siempre felices y disfrutando de su trabajo aunque no sea así`, aclara Melamed. Y aquí aparece de nuevo la soledad al sen tir que no pueden compartir con otros casi nada de lo que les pasa. `Además, la confidencialidad no está garantizada. Las organizaciones más grandes tienen consejos de asesores que son parte de la estructura, pero no necesariamente los líderes confían en ellos`, explica Paz.

Detrás de cada frustración y de sentir que no hay un par con quien decidir y gestionar aparecen los miedos y el famoso síndrome del impostor, que se da cuando los líderes, a pesar del buen desempeño y los buenos resultados, sienten que no merecen lo que tienen o que solo lo consiguieron con suerte. Según el estudio `The Impostor Phenomenon` de los autores Jaruwan Sakulku y James Alexander (Behavioral Science Research Institute), 7 de cada 10 personas lo experimentan. Por eso existen grupos de contención que tratan de colaborar y descomprimir estos aspectos, con acuerdos de confidencialidad. `A ellos lo que más les preocupa es no poder hablar, entonces cuando encuentran un lugar que los contiene no se quieren ir. Tienen contención más que motivación`, cerciora Paz.

Al sondear las preocupaciones que aquejan a los líderes, algunas son: cómo se desempeñan, cómo lideran, cómo motivan, cómo enfrentan la incertidumbre, cómo desvinculan a una persona, cómo manejan su vida personal, sus sets de prioridades y sus relaciones con los directorios. Pero también cómo se actualizan permanentemente sobre las tecnologías exponenciales para seguir en juego y no volverse obsoletos. `Estos son los grandes temas que les preocupan y las estadísticas muchasveces- pueden ser mentirosas porque cada situación es particular`, destaca Melamed. Lo cierto es que en la mayoría de los casos no tienen con quien compartir sus decisiones. `A veces cuentan con una persona de referencia, otras con un jefe, pero muchas veces toman decisiones solos y esto es parte del desafío del número uno`, explica. Cuando la emoción es parte ¿Cómo manejan sus emociones? ¿Cómo trabajan la frustración? La emocionalidad no es ajena al ser humano, aunque se trate de un líder. Es parte constitutiva y de alguna manera tiene que atravesarla. En el caso de los CEOs o los gerentes generales y, según la opinión de Moyano, `no pueden darse el lujo de mostrarse débiles`, pero esto no significa que no se sientan así. También, agrega Moyano, muchas veces el CEO está agotado de escuchar las mismas soluciones una y otra vez, incluso las de su propia cabeza y, en estos casos, escuchar a otros en la misma posición puede ser revelador.

La Red de Contención Vistage apunta a dueños de empresas de 50 a 100 empleados que saben que les llegó el momento de dar el salto hacia algo más grande, profesionalizar la empresa, delegar más y armar un equipo sólido. Y encuentran en estos grupos – en los que se reúnen con pares de otras organizaciones que atraviesan situaciones similares- con quiénes intercambiar, contarles lo que están viviendo, compartir su realidad y sentir ese apoyo y contención que a veces no encuentran dentro de sus organizaciones.

La sensación de `no poder hablar de todo con los demás` no solo la vive el CEO o el gerente general de una gran empresa, sino también las medianas e incluso las startups, aunque la pre- `Estar en la cima no implica sentirse solo`. Diego Bekerman, gerente General de Microsoft Argentina, epresa sentimientos de soledad.  `El número uno de una multinacional tiene una presión enorme en números, en volumen de datos y de riesgos. Toma decisiones donde las personas son parte de ecuaciones mayores y no hay tanta cercanía. En cambio, quien lidera una startup tiene mucha presión porque es dueño de sus propias creaciones, lo que lo obliga a estar enamorado de su proyecto, sentirlo propio y conformar una relación de gran cercanía con sus equipos. Su presión es ser primerizo e ir aprendiendo junto con ellos`, comenta Paz.

Más allá de las experiencias grupa- Ies -también llamados grupos de gestión del conocimiento- que funcionan como contención puertas afuera de la compañía, cada CEO aplica sus propias metodologías. `Al juntarme con líderes de otras compañías puedo superar cualquier elemento asociado a esta sensación de estar aislado en el cargo`, asegura Cantón, quien también trabaja hace más de 10 años con un coach. `Me ayuda a pensar`, afirma. Y agrega: `En la medida en que empodero al equipo y que este trabaja en pos de objetivos comunes y no solo propios, es más llevadero. Entonces, más allá de tener la responsabilidad final, cuando surgen problemas todos somos dueños de esos desafíos`.

En el caso de Patrón, de Condor Technologies, la solución estuvo en buscar una gestión participativa y abierta en la cual plantear temas y escuchar opiniones distintas. `Soy parte de la Cámara del Software, miembro de un grupo Vistage desde hace 10 años y tengo amigos y referentes de la industria a los cuales acudo para ´pingponear´ ideas. Trato de generar almuerzos con agenda abierta donde surjan esos temas`, cuenta Patrón. Por su parte, Bekerman comenta que cuenta con algunas herramientas creadas por la compañía y otras por él mismo: `Tenemos mucho one on one, espacios de revisión de negocio en los que soy invitado, mecanismos de coaching, pero sobre todo cuento con dos espacios que uso mucho. Reverse Mentoring, donde me reúno una vez por mes con una persona más júnior que me da feedback sobre temas que le encargo especialmente o que él mismo propone, y desayunos de entre 8 y 10 personas en los que todos nos sinceramos sobre cómo podemos hacer mejor las cosas`.

Apliquen unos u otros métodos, la figura del coach aparece repetidamente. En su práctica profesional como confidencial advisor, Melamed genera espacios para que cada CEO y/o gerente General recurra a él de forma sensata y aborde temas que no está acostumbrado a tocar, descubriendo cuáles son sus áreas de interés y de oportunidad para encontrar caminos adecuados. `Es empezar a desbloquear, a partir de conversaciones, aquellos aspectos sensibles y dialogar con la humanidad del CEO, tratando de conectarnos ser humano a ser humano, independientemente del rol`, comenta. Paz, que lleva un largo recorrido trabajando con números uno, complementa: `Lo primero que sugiero es que se reúnan con otros, que caminen la organización, que busquen apoyo dentro y fuera, pero que no se queden aislados y como parte de un grupo que termina siendo muy obsecuente, porque eso implica un peligro dentro de la organización`.

Otro tema clave es que los líderes deben estar actualizados sobre las últimas tendencias, no solo en referencia a cómo retener a los mejores talentos sino al fenómeno tecnológico. El mundo está impactado por las tecnologías exponenciales y esto hace que las organizaciones tengan que transformarse continuamente. `Cambia tan rápido que, si se distraen, los líderes se se vuelven Blockbuster`, resalta Paz. Y agrega: `Las tecnologías nuevas vienen como tsunami. Si como número uno no estás atento y con suficiente tiempo para preparar a la organización, te podés volver obsoleto de un momento al otro`.

Por eso se profundiza en las capacidades de anticipar, relacionar variables y tomar decisiones, entender los comportamientos de los otros, leer sus señales y tener la serenidad de avanzar sobre lo nuevo. `Hoy se habla de liderazgo bifocal y esto tiene que ver con mirar el presente y construir el futuro. Armar equipos que puedan trascender al CEO en el tiempo`, resume Melamed. Además, comenta que es muy importante que lideren con humildad, entendiendo que no estarán ahí para siempre. Pero no hay dudas de que los exitosos sí deben mantenerse a la vanguardia, rodeándose de quienes más saben y actualizándose. `Dosis de actualidad permanente en ecosistemas en donde se respira innovación, buscando cómo hacer para que sus equipos permanentemente vayan para ahí`, concluye Paz. Florencia Borrilli.

“Contar con una red de consulta y contención por fuera de la empresa es Clave”. Alberto Patrón, CEO de Condor Technologies. `A los CEOs los motiva el prestigio del poder`, dice Agustina Paz, directora de AMPermaind y consultora.

Fuente: Apertura

Cronista: Mejor confianza empresaria

ÍNDICE VISTAGE

Mejor confianza empresaria: El índice de Confianza Empresaria Vistage se ubicó en el último trimestre de 2019 en 88 puntos, 24 puntos más que en la medición del trimestre previo.

Según el relevamiento, 4 de cada diez líderes empresariales del país entienden que el escenario económico mejorará en los próximos 12 meses, y 23% creen que la situación empeorará.

En contraste, el 75% de los consultados estimó que la economía empeoró el último año y sólo el 8% que mejoró.

La Prensa: Mayor confianza de los empresarios

El 63% consideró que la facturación crecerá en 2020

La confianza empresaria subió 24 puntos y se ubicó en 88 en el último trimestre de 2019, de acuerdo a los resultados arrojados por un indicador elaborado por la consultora privada Vistage, al tiempo que el 63% de los empresarios consultados estimó que su facturación aumentará este año.

El Indice de Confianza Empresaria corresponde al último trimestre de 2019, en base a un cuestionario respondido por 380 altos ejecutivos, directores, y dueños de empresas de las cuales el 41 % posee menos de 50 empleados; el 24% entre 51 y 200; el 23% menos de 15; el 8% entre 201 y 500; y el 4% más de 500.

El 63% de los encuestados consideró que la facturación de su compañía aumentará en 2020, un 27% cree que se mantendrá igual, mientras que un 10% considera que disminuirá. En cuanto a la rentabilidad económica de sus empresas, el 29% de los encuestados consideró que aumentará, mientras que el 43% evaluó que se mantendrá igual, y un 28% advierte que empeorará.

Respecto a las posibilidades de crecimiento de la economía en 2020, el 40% cree que la misma mejorará, el 37% que se mantendrá igual y el 23% estima que habrá un deterioro. Por su parte, el 75% determinó que la economía en el último trimestre del 2019 empeoró respecto al mismo período del 2018.

Los encuestados proyectan al 31 de diciembre de 2020 un promedio de inflación del 44,8%, y un tipo de cambio de $113 por dólar. El 74% de los líderes empresarios cree que aumentará el precio de los productos comercializados por su firma, el 20% que no sufrirán modificaciones, y el 6% que disminuirán.

Por otro lado, el 56% de los empresarios considera que el volumen en unidades vendidas de su compañía aumentará, el 31 % que se mantendrá y el 13% que decrecerá. »

`El 75% determinó que la economía empeoró en el último trimestre.`

Tras la doble indemnización y aumento por decreto, el costo laboral ya lidera ranking de preocupación empresarial

Cada vez más empresas se lanzan a tener el certificado de Pyme para recibir algunos de los beneficios económicos del nuevo marco normativo

Para muchos empresarios, una de las grandes promesas incumplidas de la gestión de Mauricio Macri fue la aprobación de la mentada reforma laboral. La esperada norma proponía modificar beneficios que hoy tienen garantizados los trabajadores, y, a la vez, reducir costos laborales y modernizar estructuras o convenios que quedaron desactualizados con el paso del tiempo y el avance de la tecnología.

Así es que, hasta el último trimestre del año pasado, algunos seguían considerando que la principal prioridad de la gestión que asumió en diciembre debía ser una reforma fiscal y laboral. El 36% de los 427 CEO y dueños de empresas miembros de la organización Vistage Argentina opinó que ese era el primer punto a resolver, incluso por encima de la reactivación del mercado interno (26%), combatir la inflación (18%), ajustar el gasto público (17%) o generar mayor acceso al crédito (8%), según indicó en su última encuesta.

Pero con el cambio de autoridades, la reforma salió de la agenda política. En diciembre, durante una entrevista radial el propio ministro Claudio Moroni afirmó que “no” trabajan “en criterio de reforma laboral”, y amplió: “Si reforma laboral significa reducción de derechos o precarización, olvídense porque no es nuestra idea. No está en nuestros planes”.

“Sí creo que hay convenios que han quedado en categorías que ya no existen más y que hay que trabajar para irlos adecuando a la situación que la actividad va requiriendo”, expresó. Según pudo saber entonces iProfesional, se refería sobre todo a los “empleados factureros” como los que utilizan aplicaciones como Glovo y Rappi para trabajar, y que no están en relación de dependencia con esas empresas.

Si bien esas reformas no pasaron más allá de los dichos en los medios, sí hubo cambios ya que impactaron directamente en los costos laborales, como la imposición de la doble indemnización por despido sin causa durante 180 días, y la posterior sanción de la Ley de Solidaridad y Reactivación Productiva, que habilitó al Ejecutivo a determinar un aumento mínimo de 4.000 pesos mensuales para el sector privado y el público, que comenzó a hacerse efectivo en enero.

“La doble indemnización es uno de los temas que impactan en los costos laborales directamente. Y preocupa no solamente por las personas que tenés en la nómina, sino por las que podés llegar a incorporar o no. Como la emergencia económica dura hasta diciembre, aunque la doble indemnización sigue hasta junio, se podría prorrogar hasta diciembre también”, explicó a este medio Silvia Tedin, socia de la consultora San Martin Suarez y Asociados (SMS).

Para la especialista, quien también está dentro de su organización a cargo del programa MISIÓN PYME, estas nuevas medidas tienen como principal efecto echar un manto de incertidumbre sobre la planificación de las organizaciones. “Son políticas que complican el análisis, porque antes no se tenía esto en el radar y ahora sacar a una persona es un costo significativamente mayor a lo que esperaba”, prosiguió.

En este escenario, no es extraño tampoco que los costos laborales hayan encabezado una vez más, por tercer año consecutivo, la agenda de preocupaciones de los ejecutivos de RR.HH., encargados de elaborar el presupuesto salarial y de encontrar alternativas que permitan que los sueldos queden lo menos retrasados posible respecto de la inflación, en un momento de márgenes acotados en los resultados de las empresas.

Según un relevamiento realizado por la firma de talento HuCap, tanto en 2018 como el año pasado y este, los costos laborales son los que ocuparon el primer puesto en el ranking de preocupaciones del área de personal.

“Argentina tiene el costo laboral más alto de la región y 2019 fue otro año más en el que lo presupuestado por las organizaciones tuvo que ser ajustado donde fue posible. El objetivo fue evitar la pérdida de poder adquisitivo de los colaboradores y se hizo teniendo también presente las negociaciones de los gremios para el personal convencionado, en pos de evitar el solapamiento salarial con el personal fuera de convenio”, indicaron al respecto desde HuCap.

“En esta línea, desde la dirección y las áreas de Recursos Humanos, consideran que en 2020 la actualización salarial continuará siendo el principal desafío. Por un lado, dado el contexto económico y el impacto que tiene el costo laboral en los presupuestos de las empresas. Por otro lado, en pos de evitar que los presupuestos queden nuevamente por debajo de la inflación y que como consecuencia esto genere que tengan que volver a negociar los incrementos, en momentos donde la rentabilidad de las empresas se está viendo afectada. Esto genera dificultades, sobre sobre todo en empresas con casa matriz en el exterior, donde la inflación no supera un dígito anual”, destacó Miguel Terlizzi, presidente de HuCap.

Sueldos por decreto y alícuotas

Además de la doble indemnización, a partir del decreto 14/2020 de enero de este año las empresas tuvieron que adelantar los aumentos salariales pensados para las paritarias. Para las grandes firmas que pensaban dar en el verano algunos puntos más de suba salarial por 2019, fue sencillo conseguir el financiamiento. Pero no tanto para las que acostumbran comenzar a conversar de este tema con el personal agremiado en marzo.

“El aumento por decreto por salarios fue una complicación para algunas empresas. Anticipó la paritaria y en algunas actividades no se recupera fácilmente ese dinero con lo que es el negocio. Tuvieron que salir a ponerlo directamente”, contó Tedin.

“Capaz en las grandes empresas había alguna previsión de aumentar unos puntos en esos meses, pero en las Pymes más pequeñas, sobre todo en lo que es comercio de venta al público, es ahí donde más pegó”, añadió.

El decreto determinó, para empleados en relación de dependencia del sector privado, un aumento en suma fija de 3.000 pesos por mes a ser otorgada con el sueldo de enero, y otros 1.000 pesos a partir de los haberes de febrero, todo a cuenta de futuras paritarias o futuros aumentos, dependiendo de la relación laboral.

La posibilidad de definir por decreto incrementos para el sector privado fue una facultad que le otorgó al Ejecutivo la sanción de la Ley de Solidaridad y Reactivación Económica. El artículo 54 le permite “disponer en forma obligatoria que los empleadores del sector privado abonen a sus trabajadores incrementos salariales mínimos”, sin que esas sumas impliquen para las Pymes aportes patronales y contribuciones al Sistema Integrado Previsional Argentino” (SIPA) a los empleadores del sector privado.

Este “incremento solidario” (así debe constar en el recibo de sueldo de empleados formales) no le dio a las empresas demasiado margen de tiempo para ajustar sus presupuestos a medida. Sobre todo a las Pymes, que en muchos casos adeudaban aún cuotas del bono de 5.000 pesos “por única vez” que determinó la gestión nacional anterior.

Pese a la eximición a las Pymes del pago de aportes por esa suba de 4.000 en total, el impacto de la medida en los costos laborales de las empresas no será menor. Desde SMS ven un incremento en los últimos meses de empresas que comienzan a solicitar el certificado de Pyme para acceder a esos beneficios.

Sucede que hay otro impacto más de la Ley de Solidaridad y Reactivación Productiva en las cuentas a futuro. La normativa suspendió el esquema instalado por la reforma fiscal del gobierno de Cambiemos, que planeaba llevar las alícuotas que abonan las empresas por cada empleado al mismo porcentaje para 2022, uniformando lo que pagan las multinacionales, las grandes empresas y las pequeñas y medianas.

Ahora, quienes tengan el certificado vigente pagarán un 18%, mientras que las firmas más grandes un 20,4%, explicó Tedin. “Lo único malo de la Ley de Solidaridad es que también frenó la actualización de los mínimos no imponibles para empleados. Entonces, por un lado bajó a futuro la alícuota de contribuciones, pero por otro, de cierta forma incrementó el costo laboral también porque dejó el mínimo no imponible en pesos fijo, y con la inflación y las paritarias, eso hace que se licúe”, indicó la socia de SMS, y afirmó que en su opinión, el beneficio de este cambio fue mayor al perjuicio.

Agenda 2020

Luego de los costos laborales, en la agenda de Recursos Humanos 2020 que pudo relevar HuCap, quedó en segundo puesto entre las preocupaciones principales la “inflación real”.

“Esto fue así no solamente por el impacto que tiene en el costo laboral, sino también por el crecimiento en los gastos a nivel general, muy por encima de lo presupuestado por las organizaciones, a lo que se le suma en muchos rubros una baja significativa del volumen de ventas”, aclararon al respecto desde la mencionada consultora.

“Venimos de un año de 54% de inflación. Y la mayoría de los convenios, salvo excepciones como bancarios o camioneros, quedaron por debajo de eso. Es cierto entonces que cuando esto ocurre entre un año y otro hay una inercia de la inflación no reconocida que se va trasladando. Van a salir los gremios este año a querer recuperar lo perdido, y eso también es una incertidumbre. Las Pymes ya están previendo que van a tener que desembolsar más dinero en recomposición de algunos salarios”, agregó Tedin.

En tercer lugar y subiendo dos posiciones en el ranking de HuCap desde el año pasado, apareció el “alineamiento de RR.HH al negocio”. El escenario que vislumbran las organizaciones para el 2020 desde lo presupuestario es limitado, con igual o inferior disponibilidad de capital que en 2019, y en consecuencia se dificultará el desarrollo e implementación de ciertas prácticas de gestión del área.

En cuarto lugar, y descendiendo una posición desde el año pasado, quedó la “conflictividad laboral”, que incluye aspectos relacionados con reclamos y tensión social que afectan la rueda productiva del negocio.

Para HuCap, que haya menos ejecutivos preocupados por la conflictividad con los gremios tiene que ver con que cada nuevo gobierno que asume cuenta con un cierto período de gracia (o “luna de miel”) como crédito a su favor, durante el cual las medidas que se adoptan provocan un menor grado de rechazo social y parlamentario.

En quinto y último lugar en la agenda 2020 de Recursos Humanos, apareció un nuevo factor que nunca había figurado en el “top 5” que elabora regularmente la mencionada consultora.

Se trata del “clima laboral”, que fue mencionado por 50 de los más de 140 ejecutivos consultados. Los responsables de Recursos Humanos expresaron que dada la situación económica y también características del mercado laboral, las empresas deben ocuparse de mantener un clima laboral positivo a fin de atraer y retener talentos, puestos y personas claves, en momentos donde muchas veces los salarios son difíciles de sostener frente al avance inflacionario.

Uno de los puntos que mencionaron como generador de mal clima fue el solapamiento salarial, ya que algunas de las empresas consultadas encuentran imposible trasladar los ajustes del personal convencionado a los empleados fuera de convenio.

“El clima laboral es algo por lo que, independientemente de los contextos, las organizaciones deben ocuparse para cuidar la marca empleadora, pero se vuelve crucial en momentos como los actuales. Quienes lideran las áreas de Recursos Humanos tienen claro que no cuidar el clima laboral es bastante más caro de lo que parece”, destacó Terlizzi.

Fuente: iProfesional

iProfesional: Repuntó la confianza empresarial: qué esperan los CEOs para el dólar, la inflación y el empleo en 2020

indice confianza

Los hombres de negocio mejoraron su perspectiva en relación a la economía de 2020. Sin embargo, son menos optimistas que al comienzo del gobierno de Macri.

Las últimas elecciones marcaron un punto de inflexión para las expectativas del sector empresarial argentino, que mejoraron notablemente en el último trimestre de 2019.

El Índice de Confianza Empresaria realizado por Vistage, marca para el último trimestre de 2019 una suba pronunciada: alcanzó los 88 puntos, tras aumentar 24 puntos con respecto al trimestre anterior.

No obstante, el optimismo de los hombres de negocios está matizado con buenas dosis de cautela. De hecho, los 88 puntos con que comienza su gestión Alberto Fernández palidecen frente a los 117 que marcaba el Índice de Confianza en último trimestre de 2015, cuando Mauricio Macri se encontraba electo y pronto a asumir.

“Cerramos el último trimestre y podemos ver reflejado con este Índice de Confianza, cómo piensa el empresariado sobre expectativas respecto del país y nuestra realidad económica. En el caso de la economía, por ejemplo, este último índice del año indica que el 40% de los encuestados cree que mejorará en los próximos 12 meses y el 8% dijo que la economía argentina se comportó mejor que hace un año atrás”, expresó Alejo Canton, presidente de Vistage Argentina.

En este sentido, sobre las expectativas económicas del país para los próximos 12 meses, el 40% de los encuestados espera una mejora en el escenario económico, a diferencia del 18% que se reflejó en el trimestre anterior. Pero un 37% de los empresarios encuestados cree que las condiciones económicas se mantendrán igual, y un 23% espera que empeore.

Por otra parte, el 17% de los entrevistados manifiesta que el escenario económico se mantuvo igual al compararlo con el mismo período hace un año atrás, mientras el 75% opinó que empeoró.

Además, los encuestados proyectan al 31 de diciembre de 2020 un promedio de inflación del 44,8%, y el tipo de cambio a $113 por dólar.

A la hora de identificar los principales problemas que afectan a los negocios en la Argentina, un 40% de los CEOs consultados por Vistage opinó que la “incertidumbre económica” es el factor clave del momento. Un 22% señaló a los “temas financieros” (financiación, rentabilidad) como problemas graves y un 16% se refirió a la estructura de costos (energía, materia prima, salarios) en el país.

Inversiones y personal

En cuanto a las perspectivas de inversión en activos fijos para los próximos 12 meses, el 25% de los empresarios piensa aumentar su inversión, lo cual, comparado con el último trimestre, representa 7 puntos más. Y un 59% estima mantenerla igual, lo que, en este caso, significa 6 puntos más que el trimestre anterior.

Asimismo, el 34% de los líderes empresarios consultados estima algún incremento en las contrataciones de personal, mientras que el 56% no espera cambios en la dotación de su empresa durante los próximos 12 meses.

Fuente: iProfesional

Para ver el Último Índice de Confianza Empresaria Vistage, ingresá acá

¿Y dónde está el piloto? El desafío de liderar en tiempos de incertidumbre

Aunque los entornos problemáticos no son nuevos, las múltiples variables que hoy tensionan los negocios presentan una novedad; el desafío es mantener el equilibrio entre lo contingente y la visión de futuro.

Enero en la ciudad. En la oficina de una reconocida multinacional la cúpula de la organización tiene una nueva reunión destinada a la planificación anual y a mediano plazo. La agenda del día tiene múltiples puntos y fue sumando cada vez más con los años: entorno económico, político, regulaciones, tecnología, competencia, nuevos negocios, sustentabilidad, clima interno y los ítems siguen. A la salida, todos coinciden: “Muchas hornallas prendidas al mismo tiempo” y “Malabarismo y equilibrismo en medio de realidades volátiles e inestables”.

La escena se repite en muchas otras firmas -no solo de la Argentina- tras dejar atrás un año convulsionado. La compañía global de innovación y consultoría Ideo llevó a cabo un relevamiento entre 55 líderes de empresas mundiales en 25 países y más de 18 industrias. Las conclusiones indican que, si bien la incertidumbre no es nueva, la cantidad de variables que hoy tensionan los negocios al mismo tiempo sí es una novedad. Y no solo es la economía: la volatilidad sobrevuela la política, los mercados, el medio ambiente y la sociedad en general. “Las mayores tensiones se dan en torno a las expectativas de los consumidores, trazar objetivos de crecimiento en medio de contextos inestables o mantener el core business versus la necesidad de abrirse a nuevos horizontes”, señala Sue Siddall, directora general de la firma para Europa.

Que la economía no sea el único problema no implica que no sea neurálgico. En la 23° Encuesta Anual Global de CEO de PwC, presentada en el Foro Económico Mundial de Davos, los ejecutivos de todo el mundo mostraron niveles récord de pesimismo con respecto a la situación de la economía global y un 53% predijo para este año que la tasa de crecimiento económico descenderá.

En el caso de los CEO argentinos, cuando se les preguntó qué tan confiados se sentían respecto de las perspectivas de crecimiento de sus organizaciones para este año, solo el 38% respondió de manera positiva.

Aún en un panorama plagado de complejidades, las compañías deben planificar y apostar a una suerte de “resiliencia organizacional” en medio de la incertidumbre.

“Desde Mercado Libre estamos seguros de que, pese a las adversidades, no hay que correr el foco de los objetivos. Constantemente estamos pensando en cómo seguir innovando más allá de las distintas coyunturas”, cuenta Sean Summers, senior VP de la compañía.

Para Mariela Mociulsky, CEO de Trendsity y presidente de Saimo, las compañías tienen que poder mirar más allá y desde cierta distancia previsora; sin embargo, esa mirada es nebulosa. “Aparecen contingencias que modifican la mirada a largo plazo. Conviven la planificación estratégica y lo contingente”.

Desde Despegar afirman que, en tiempos de incertidumbre, ser extremadamente dinámico dejó de ser una ventaja para ser una condición de supervivencia. “Es muy relevante tener una visión a modo de ancla para compartir un norte común, pero los equipos deben saber que el cómo se logra el objetivo va a variar y probablemente más seguido de lo esperado”, apunta Leandro Malandrini, director de Product Management & User Experience.

Ser o no sustentable

Navegar la ambigüedad y mantener el equilibrio entre las demandas del presente y la visión del futuro parece la norma de estos tiempos. En el eterno versus de lo “urgente y lo importante” no puede quedar afuera una visión de mediano plazo para la que ya hay evidencia suficiente en el presente.

De acuerdo con el 2019 Global CEO Outlook de KPMG International, el medio ambiente y el cambio climático son las mayores amenazas para el crecimiento en los próximos tres años. El 76% de los CEO entiende que el crecimiento depende de tecnologías limpias. Todo este escenario implica que la sociedad, los consumidores y los reguladores presionan a los líderes en busca de respuestas.

De hecho, según la encuesta de PwC, llama la atención que, comparado con una década atrás, hoy los directivos opinan que invertir en iniciativas relacionadas con el cambio climático y la sustentabilidad implicaría una ventaja en la reputación y abren nuevas oportunidades de negocios. En tanto, el 2020 Global Consumer Study de IBM señaló que el 85% de los consumidores dejará de comprar sus productos preferidos si no concuerdan con las decisiones sociales, políticas o éticas de la marca y el 70% de pagaría un 35% más por productos sostenibles. Teniendo en cuenta en que 2019 fue el año de Greta Thunberg y la “eco ansiedad”, son varias las grandes compañías que han hecho movimientos.

Según consigna The Guardian, Alan Jope, CEO de Unilever, advirtió que muchas marcas del portafolio de la compañía podrían “quedar de lado” si no son compatibles con la agenda sustentable. “¿Pueden estas marcas descubrir cómo mejorar la sociedad o el planeta de acá en adelante? Es posible que una etiqueta o incluso una categoría de producto completa no pueda encontrar su propósito”, apuntó.

Pero no es la única. El efecto dominó arrastra a firmas de todo tipo. Los ejemplos incluyen decisiones como la de Amazon e Ikea de anunciar el objetivo de ser neutrales en carbono en 2040 y 2030, respectivamente; o Starbucks, que anunció para esos plazos medidas enfocadas en el uso responsable del agua y la concientización sobre la producción de residuos; o el objetivo ambiental de Citigroup, que adelantó una inversión de US$100.000 millones que tenía prevista recién para 2023.

Desde Mercedes-Benz explican que la industria automotriz está pasando, a nivel global, por una transformación. “Hay un cambio de paradigma en el modelo de compañía automotriz y la preparación para ese cambio es mi desafío. Eso implica la construcción o el desarrollo de un propósito y empezar a ver más allá de nuestros productos. Es el cómo queremos que la compañía sea en los próximos años. Mi agenda está más en el mañana que en el hoy. Los productos y servicios deben considerar, además de su valor económico, las necesidades de la sociedad y su impacto ambiental”, explica Manuel Mantilla, presidente y CEO de la firma en la argentina.

Las personas, en el centro

“Los mayores desafíos de los líderes tienen que ver con compatibilizar crecimiento con sustentabilidad, beneficio corporativo con beneficio social, crecimiento de la empresa con crecimiento de sus empleados”, señala Gabriel Mysler, consultor en estrategia e innovación en Innovation@Reach.

Esta visión cobró otra magnitud cuando a mediados de año la Business Roundtable -un grupo de directores ejecutivos de casi 200 grandes firmas estadounidenses que ha marcado el pulso de las corporaciones desde fines de los 70- emitió un comunicado con una nueva definición del “propósito que debe tener una corporación”.

La nueva concepción deja de lado la antigua noción que el objetivo de las empresas es ante todo “servir a sus accionistas y maximizar las ganancias”, para pasar a ser “invertir en los empleados, entregar valor a los clientes, tratar éticamente con los proveedores y apoyar a las comunidades externas”. Vale aclarar que, entre otros, lleva la firma nada menos que de Jeff Bezos (Amazon) y Tim Cook (Apple).

Sin dudas, lo que más llama la atención es la decisión consciente de poner el acento en el talento. El paradigma dominante de los modelos de negocio ha sido el de B2B (entre empresas) y B2C (entre empresa y consumidor), pero en la actualidad, el valor mayor está en modelos human to human, vitales para el crecimiento de las compañías.

“Al igual que la orientación al cliente externo y el entendimiento profundo de sus necesidades son parte de la clave del éxito en esta nueva era, lo es también la orientación al cliente interno. Es decir, en esta perspectiva, los empleados, pensados como si fueran clientes, con las mismas particularidades y consideraciones”, aclara Sebastián Márquez, Human Resources Business Partner de Equifax.

Así, el desafío de actualizar la capacitación ( upskilling) es, según la encuesta de PwC, una de las preocupaciones más importantes para el crecimiento. “El upskilling fue uno de los emergentes fundamentales de discusión en Davos. Gobierno, empresas y sociedad deben asegurar que las personas estén empleadas en un trabajo productivo, con un propósito y que sea gratificante. La Cuarta Revolución Industrial introdujo nuevos modelos de negocios y formas de trabajo que requieren renovadas habilidades técnicas, digitales y sociales; este tema requiere estar en la agenda de los directorios” opina Santiago Mignone, socio a cargo de PwC Argentina.

Amazon, de hecho, anunció planes para recapacitar a 100.000 trabajadores -un tercio de su fuerza laboral en Estados Unidos- para 2025. Es una iniciativa que equivale a una inversión de US$7000 por empleado. “Si bien muchos de nuestros empleados quieren desarrollar sus carreras aquí, para otros podría ser un trampolín hacia una aspiración diferente. Creemos que es importante invertir en nuestros empleados y ayudarlos a adquirir nuevas habilidades y crear más opciones profesionales para ellos”, explicó Beth Galetti, vicepresidenta senior de Recursos Humanos de la compañía, en un comunicado a propósito del “Compromiso Upskilling 2025”.

Para Márquez, las empresas con mayores posibilidades de éxito, serán aquellas que pongan a las personas en primer lugar. “En el modelo de gestión basado en la experiencia del empleado, las acciones se diseñan teniendo en cuenta lo que viven y sienten cada uno de sus empleados, con colaboración, transparencia y un adecuado desarrollo profesional y humano en todos los niveles”, agrega.

“Las compañías debemos trabajar sobre el mindset de las personas para poder escuchar las necesidades de los equipos y, por ende, la de nuestros clientes; es algo clave para lograr el éxito. Hay que aplicar modelos de toma de decisiones donde se delega y empodera a equipos multidisciplinarios y colaborativos”, aporta Eugenia Patiño, subdirectora de Relaciones Humanas de Naranja.

El enemigo al acecho

De acuerdo con el informe de KPMG, entre las prioridades de los CEO, la sustentabilidad es seguida de cerca por los riesgos de disrupción tecnológica. “La innovación es un proceso continuo que corre independiente de la volatilidad de los mercados y es lo que asegura la supervivencia de la empresa”, asegura Enrique Cervetti, Best Practice Chair de Vistage, respecto de cuáles deben ser las prioridades para las compañías.

En mercados dinámicos como los actuales, la falta de reflejos puede ser fatal. Según el relevamiento de KPMG, siete de cada 10 líderes afirman que su crecimiento depende de la habilidad de desafiar sus industrias; mientras que una de cada seis sostiene que ser ágil es la norma, al tiempo que la lentitud los puede volver irrelevantes.

Ningún ejemplo es más claro que mirar cuáles son las compañías más grandes del mundo en términos bursátiles. Diez años atrás la lista la encabezaba PetroChina, Exxon, GE, China Mobile y AT&T. Hoy, los nombres que aparecen son Amazon, Apple y Google, un prueba de que la carrera tecnológica está lejos de dejar de ser prioridad.

Damián Maldini, gerente general de iPlan, explica que siempre es momento de crecimiento e innovación, no importa el contexto ni las circunstancias que se den: “Como sucedió en la industria de la música hace más de dos décadas, hoy en el sector de las telecomunicaciones tenemos el mismo dilema: cómo transformarnos, ser más eficientes y desarrollar nuevas oportunidades que sean posibles de monetizar para nuestro negocio”.

“La incertidumbre no es una ola, sino el mar; no va a pasar. De modo que no hay forma de mantener el rumbo sin innovar. Uno de los desafíos más importantes que hemos atravesado tiene que ver con los constantes cambios en los hábitos de los usuarios a lo largo de estas dos décadas, y que se han hecho más profundos en los últimos años, relacionados con las transformaciones tecnológicas. Para nosotros, la receta es una combinación de conocimiento y entendimientos del viajero; y cómo aplicar esa información en un entorno complejo y cambiante como el latinoamericano”, cuentan desde Despegar.

Para Mercado Libre, en tiempos difíciles también hay que enfocarse en las apuestas que sí tendrán impacto tangible en los objetivos del negocio. “A lo largo de 20 años, hemos superado coyunturas difíciles teniendo siempre como norte nuestra misión y adaptando nuestras estrategias a los distintos escenarios. Nunca dejamos de innovar y tomar riesgos buscando mejorar la experiencia para nuestros usuarios”, explican.

“En nuestra industria, la del marketing y las comunicaciones, todo cambia exponencialmente; tenemos que cambiar y transformarnos todo el tiempo”, explica Andrea Fontana, CEO de Webar, quien agrega que en la actualidad todo el tiempo se están preguntando qué son. “El objetivo debe ser poner todos los avances de la tecnología y nuestro know how al servicio del negocio de nuestro cliente. Muy probablemente esto requiera capacidades y perfiles interdisciplinarios, trabajo colaborativo y desarrollar entornos flexibles que sostengan un pensamiento creativo difícil de encontrar en otras industrias”, completa.

Por último, es válido destacar que transitar la planificación en medio de la incertidumbre y de múltiples variables no depende de una sola persona. Tradicionalmente se ha esperado que líderes puedan mostrar el rumbo y resolver las tensiones, cuestión que en estas épocas parece poco probable. “No hay quien pueda tener toda la información para mostrar el rumbo de una organización. Hoy, es indispensable que el rumbo sea cocreado por muchas personas, dado que la información relevante y la experiencia está distribuida en toda la empresa. Para ello, será importante construir un ambiente de confianza que permita discutir las diferentes visiones del rumbo que se debe tomar”, concluye Rodolfo Rivarola, decano del IAE Business School.

Fuente: La Nación

Cómo creen los empresarios que será la economía local durante este año

Un índice privado, elaborado tras consultar a 380 hombres de negocios y líderes de empresas, resume una serie de estimaciones relevadas entre el 9 y el 27 de diciembre de 2019, cuando ya se conocía el resultado electoral.

PERSPECTIVAS ECONÓMICAS

En los próximos 12 meses, ¿cómo espera que se comporte la economía argentina? 40% mejor 23% peor 37% igual

RESULTADOS

¿Cómo cree que se comportará la rentabilidad en su empresa en los próximos 12 meses? 43% igual 28% disminuirá 29% aumentará ¿Cómo cree que se comportará el volumen en unidades vendidas en su empresa en los próximos 12 meses? 56% aumentará 13% disminuirá 31% igual

INVERSIONES

¿Cómo espera que sea la inversión en activos fijos en su empresa para los próximos 12 meses? 59% igual 16% menor 25% aumentará En los próximos 12 meses, ¿cómo cree que estará su dotación de empleados ? 10%

Escenario 2020: la confianza empresaria en la economía, con un leve repunte

Una encuesta privada hecha a fines de 2019 concluye que se le da el beneficio de la duda al Gobierno; hay preocupación por la incertidumbre y la inflación, que se estima para este año en 44,8%.

Los empresarios parecen darle el beneficio de la duda al gobierno de Alberto Fernández, aunque mantienen cierta cautela al estimar cómo evolucionarán en los próximos 12 meses sus ventas, su rentabilidad y su plantilla de empleados. Por ahora, concluyen que no hay novedades que permitan valorar el desempeño del Gobierno, pero hay algo que sí tienen claro: la incertidumbre económica y la inflación siguen siendo las principales preocupaciones

Según surge de la encuesta del Índice de Confianza Empresaria Vistage, correspondiente al cuarto trimestre de 2019, consultados por las expectativas económicas del país para los siguientes 12 meses, 40% de los consultados expresó que cree que la economía local estará mejor, mientras que 23% dijo que empeorará y 37% consideró que seguirá igual.

En lo que hace específicamente al resultado del índice de confianza, que se formó con respuestas recogidas entre el 9 de diciembre y el 27 de diciembre de 2019, se puede decir que alcanzó los 88 puntos, 24 puntos por encima de la anterior (se toman como referencia los 100 puntos y siempre que se está por debajo de ese nivel, entonces el pesimismo le gana al optimismo)

En la encuesta, que se hizo cuando ya se conocía el resultado de las elecciones presidenciales en las que resultó ganador Alberto Fernández, se consultó a 380 CEO, altos ejecutivos y líderes empresarios.

Alejo Canton, presidente de Vistage Argentina, comenta que, a través de este índice de confianza, se puede ver en cada trimestre qué expectativas tiene el empresariado respecto del país y su realidad económica. “Hubo un repunte en la medición del cuarto trimestre de 2019 con respecto a la del tercero. Los empresarios le están dando al Gobierno el beneficio de la duda y el Índice de Confianza refleja este optimismo”, comenta.

No obstante, analiza Canton, la incertidumbre económica y la inflación siguen siendo las grandes preocupaciones. “Las políticas de contención social, como el congelamiento de tarifas, la doble indemnización y la entrega de tarjetas alimentarias, son percibidas por los empresarios como medidas necesarias en un contexto de crisis, pero que no resuelven el problema de fondo, que es retomar una senda de crecimiento sustentable e inclusivo”, explica el ejecutivo.Canton dedica un párrafo especial a las pymes, ya que considera que están en una situación extremadamente vulnerable y que necesitan un contexto de mayor certidumbre con menor inflación para invertir y crecer. “Que solamente el 25% esté dispuesto a invertir en activos fijos y solamente el 34%, a aumentar su dotación, indica que este sector, que es el principal generador de riqueza y de empleo histórico del país, desconfía del futuro que le espera. El Gobierno tiene la responsabilidad de mejorar las condiciones para que estas empresa crezcan y prosperen y, así, generen más y mejor empleo”, señala el presidente de Vistage.

En lo que hace al índice específicamente, a la hora de responder sobre cómo le irá a su rentabilidad en los próximos 12 meses, 43% de los directivos consultados respondió que se mantendrá igual; 29%, que aumentará, y 28%, que caerá. En lo que hace a las ventas, 56% cree que crecerán; 31%, que se mantendrán igual y 13%, que disminuirán.

Marcelo Sánchez, socio gerente de la textil Detalles de Moda y participante del relevamiento de Vistage dice, en lo que a rentabilidad se refiere: “Por lo que hablo con colegas y también en mi caso personal, las ganancias se fueron achicando. Igual, estoy analizando propuestas de proveedores y poniendo mucha atención en los márgenes en todos los sectores de la empresa. Considero que a mitad de año esto se va a acomodar de a poco y se va a empezar a ver un aumento del consumo”.

Por su parte, Hernán Fares Taie, director del laboratorio de biotecnología Fares Taie y también miembro de Vistage, se muestra optimista. Su análisis es que la biotecnología es de suma importancia para la Argentina, por lo que con condiciones generales estables, la actividad debería andar muy bien este año. “Nosotros tenemos que ver con alimentos, medio ambiente, industria, agricultura y ganadería, que son todos áreas de gran relevancia en el mundo. Esto ayuda a generar valor económico, a crear trabajo y a reducir el impacto ambiental; por eso estimo que el negocio debería crecer”, opina.

Cuando en la encuesta se pregunta sobre la inversión en activos fijos para este año, 59% de los consultados dice que seguirá igual; 25%, que aumentará y 16%, que disminuirá.

Asimismo, cuando se los consulta sobre cómo creen que evolucionará la plantilla de empleados en el año, 56% responde que seguirá igual; 34%, que la dotación será mayor y 10%, que será menor.

Omar Onsari, presidente de la cadena de carnicerías Res, tiene su propia perspectiva. “Este año el empleo va a crecer muy fuerte en nuestra organización, porque estamos en un proceso de expansión importante. Vamos a abrir 40 nuevas sucursales este año.En cada una de ellas trabajarán un promedio de 5 personas, lo que quiere decir que habrá 200 nuevos empleos”, afirma el empresario.

Onsari sostiene que su plan de negocios tiene el objetivo de crecer cada año en volumen y en clientes, y que buscará que la suba de facturación supere a la inflación.

Y, justamente, al hablar de inflación, los empresarios encuestados por Vistage estiman que 2020 cerrará con un índice de 44,8%, que se situaría por debajo del 53,8% de 2019, pero que aún seguiría siendo un número preocupante.

Fuente: La Nación