La rentabilidad será la variable de ajuste de las empresas en 2020

A las mismas olas de 2019 -recesión, inflación, devaluación-, este año, se suman el cepo, más y nuevos impuestos, y la imposibilidad de ajustar sus estructuras por la vuelta de la doble indemnización.

Hace dos semanas, Arcor, emitió una obligación negociable. Recaudó $1400 millones , que utilizó, días después, para cancelar deudas. El gigante alimenticio cerró en 2018 el segundo balance en rojo de su historia ($ 1000 millones) y acumuló pérdidas por $ 2600 millones en nueve meses de 2019. Ejecuta un férreo plan, para mitigar el impacto que la crisis produjo en sus ventas y la devaluación, en su situación financiera.

En rigor de verdad, nada muy distinto a lo que hacen otros emblemas de la industria nacional. Como Molinos Río de la Plata, la joya de la familia Perez Companc, que perdió $ 1703 millones en 2018 y acumuló $ 1356 millones hasta septiembre o Ledesma, , el coloso agroindustrial de los Blaquier, que cerró su año fiscal con un rojo de $ 1518 millones.

En 2020, las empresas deberán sortear aguas tan turbulentas como las del año pasado. A las olas -recesión, inflación, devaluación, cepo, más y nuevos impuestos-, se suma la imposibilidad de descartar lastre, por la vuelta de la doble indemnización. Con mínimo margen de maniobra, la carta de navegación parece indicar un único camino. Y la llegada a buen puerto costará sangre, sudor y lágrimas.

Ya a septiembre, el 47% de los 427 CEO que releva la organización Vistage se resignaba a tener menor rentabilidad este año, pese a que la mayoría proyectaba igual o, incluso, más ventas en volumen. Un mes más tarde, cuando todavía no se había definido la presidencial, el 64% de los empresarios asumía que su rentabilidad disminuirá, develó la clásica encuesta de expectativas de ejecutivos del Coloquio de IDEA.

Nota completa: Cronista.com