El desafío de pensar como industria

Carolina Benzaquen, Gte. Comercial y MKT del laboratorio veterinario Frato Von Franken, miembro del Grupo 117 coordinado por Viviana Diamore, participó de un encuentro cuyo objetivo fue compartir la visión de los líderes del mercado de laboratorios veterinarios.

Con el objetivo de conocer la visión de los líderes del mercado de laboratorios veterinarios en nuestro país, reunimos a los principales referentes de las empresas que marcan el ritmo de la actividad.

En el marco de una serie de acciones que darán contenido a la próxima Cumbre de la Industria Veterinaria Argentina 2019, MOTIVAR decidió reunir a un grupo de empresarios cuyas compañías son líderes en el rubro de laboratorios veterinarios.
¿El objetivo principal?
Propiciar el intercambio de visiones e ideas respecto no solo de la actualidad y perspectiva para el mercado interno, sino también sobre las posibilidades de desarrollo en el campo exportador.
En definitiva, de este encuentro realizado en la Ciudad de Buenos Aires a mediados de julio pasado, participaron: Diego La Torre (Tecnovax), Juan Roo (Laboratorio CDV), Jorge Winokur (Vetanco), Carolina Benzaquén (Fatro Von Franken), Juan Carlos Aba (Tecnofarm), Carlos Corrales (Labyes), Esteban Turic (Biogénesis Bagó), Diego Esborraz (OVER), Enrique Ariotti (Zoovet), Sean Scally (Zoetis), Alan Wauters (Laboratorios Calier) y los representantes de las cámaras, Caprove (Patricio Hayes) y Clamevet (Jorge Dale), a quienes se sumó el directivo de la Federación Latinoamericana de Industrias Veterinarias (FLAIVET), Bruno Forti.

Una mesa en la cual faltaron algunos otros grandes jugadores del mercado, pero que sin dudas nos permitirá avanzar en vislumbrar el perfil y la visión de un sector reconocido a nivel internacional, que genera divisas y ofrece empleos de calidad.
Sin lugar a duda que una primera reflexión por parte de quienes coordinamos el encuentro desde MOTIVAR tiene que ver con la heterogeneidad de realidades que se perciben entre personas y empresas aún dentro del mismo rubro.
Independientemente de que estos laboratorios veterinarios participen más o menos activamente en distintos rubros y especies animales, también muestran diferencias de enfoque, perspectivas y visiones a futuro respecto de los propios modelos de negocio que llevan adelante.
Más allá de esto, ha sido interesante encontrarse con un grupo de empresarios que se mostró agradecido con las posibilidades que promueven los distintos actores de un sector en el que todos coincidieron es posible seguir haciendo buenos negocios.
Mismo grupo de empresarios que lejos de poder dedicar el 100% de su tiempo a pensar en situaciones superadoras para su empresa y el rubro en general, convive con responsabilidades financieras y desafíos crediticios que cada vez juegan un rol más preponderante en la sustentabilidad de compañías que han hecho de la diversificación un culto para sortear las múltiples crisis de las últimas décadas.
Como se dijo, el foco del encuentro propiciado por MOTIVAR estuvo puesto sobre el análisis del sector en general y no del desempeño de los negocios ligados a la salud animal en alguna especie en particular. Y quizás de aquí surja una primera conclusión: si bien es cierto que el rubro de productos veterinarios se encuentra estancado en el segmento de la ganadería bovina (carne y leche), el resto de las áreas de oportunidad (aves, cerdos y animales de compañía, por ejemplo) han avanzado y crecido en el último tiempo.
Es aquí donde la mirada más amplia del sector coincide también en que la evolución del negocio en los últimos tiempos arroja un saldo positivo, más allá de lo cual los referentes insistieron en la necesidad de seguir trabajando en la búsqueda de estadísticas formales y certeras que avalen un trabajo de proyecciones más profesional en lo que sería hoy un mercado interno valuado en los US$ 350 millones.
Más allá de esto, dejaron claro que este 2019 ha mostrado un mejor desempeño que el año pasado, destacando que el ritmo de pérdida de rentabilidad por los negocios generados se ha venido incrementando.
Frente a esto, los referentes ven en la llegada de innovaciones y productos biotecnológicos un posible camino para recuperar los márgenes perdidos.
En ese sentido, los invitados también coincidieron que el mercado de productos veterinarios (fármacos, biológicos y diagnóstico) orientado a animales de compañía tendrá un crecimiento exponencial, copiando las tendencias que se perciben ya en otros lugares del mundo: con cambios en el entorno de los animales y principalmente en sus vínculos emocionales y afectivos con las personas.

Visión de industria

Nuestro objetivo no es aquí compartir frases textuales sobre lo que se dijo en este encuentro entre líderes del sector veterinario, sino transmitirles las sensaciones de un encuentro en el cual se percibió una cada vez mayor vocación por compartir información y vínculos entre los integrantes del sector. Aunque sin dudas aún no se hayan logrado los cambios esperados en este sentido.
Históricamente, a la industria veterinaria le ha costado asociarse y realizar autocríticas sobre las posturas adoptadas en el tiempo.

Quizás hoy exista entre los jugadores una mayor conciencia en cuanto a la importancia de tomar decisiones colaborativas y con una mirada sobre la sustentabilidad del negocio, de cara a 4 o 5 años.

¿Podrá el sector compartir una mirada común de largo plazo (Ver recuadro)?
Y es aquí donde ese resolver problemas todos los días se cruza con la necesidad de establecer las bases de una industria más ambiciosa, que apunte al crecimiento, a generar más empleo y captar mejores talentos desde la sociedad.

De allí la importancia de destacar que durante la reunión se planteó la necesidad de abordar todos estos desafíos como una sola industria, sin distinguir entre laboratorios nacionales y multinacionales, alineando objetivos sobre la base de la calidad de los productos, la confianza y la ética comercial.
En definitiva, nadie duda que el sector debe revalorizar su representatividad, presentándose como una industria consolidada que, como pocas, genera divisas, promueve fuentes de empleo altamente calificado y representa aún un buen negocio para las empresas que del mismo participan.

Ganadería: una tentación para todos

En todo momento los representantes de los laboratorios convocados por MOTIVAR destacaron la potencialidad de nuestro país en materia de producción ganadera y la trascendencia de lograr una mayor eficiencia en los rodeos por medio de la incorporación de tecnologías sanitarias, para salir de un estancamiento productivo que se refleja en las dosis comercializadas por la industria de laboratorios.

“La imposibilidad de romper ese techo de cristal es un interrogante bien complejo”, admiten los líderes del sector.
El camino a seguir parece ser compartido por todos y ubica al asesor veterinario en el centro de la escena, como recomendador de la adopción tecnológica. La apuesta sigue siendo emular lo que hizo la agricultura con el ingeniero agrónomo. Para esto, ven imprescindible seguir avanzando en que los campos cuenten con planes sanitarios productivos, pero quizás cambiando el enfoque y ofreciendo a los veterinarios una mayor participación en lo que hace a la comercialización.

“Tenemos que volver a convertirnos en socios del veterinario y proveerlo de mejor información para que el productor aplique más tecnología porque las mismas están disponibles”, sería el mensaje de siempre, pero aggiornado a la forma en que más valor agregue.

Frente a esto, fue interesante repasar un concepto que quizás en las últimas líneas haya pasado desapercibido: los nuevos mercados exportadores podrán impulsar la producción y las inversiones, pero para que el veterinario tome un rol decisivo en su trabajo de extensión a campo, será clave establecer reglas de juego favorables a todos los eslabones de la cadena. Asimismo, la mesa de debate asumió que las posibilidades de incrementar el uso de productos veterinarios tienen que ver con que los ganaderos logren operaciones rentables.

Interesante fue también escuchar los distintos puntos de vista de los presentes respecto del rol que el Estado debería desarrollar a la hora de favorecer la mayor adopción de tecnologías que posibiliten un aumento de la producción.
En ese marco y sin dejar de reconocer que el desorden macroeconómico desde hace muchos años impacta en la industrias, los presentes dejaron quizás más interrogantes que puntos en común. ¿Se puede esperar que el mercado crezca solamente “educando” a la demanda? ¿Qué medida “orientativa” podría proponer el sector? ¿Es factible esperar que los productores contraten una consultoría y adquiera tecnología sin un horizonte claro al destino de su producción? ¿Sería una solución devengar impuestos en vacunas?

Más allá de esto, quedó clara la importancia de coordinar acciones para trabajar con las autoridades pertinentes, dando a conocer las problemáticas concretas del sector. “Hay que repetir y repetir. Debemos insistir en los mensajes orientados a la eficiencia y a la presencia de los veterinarios como asesores de producciones sustentables”, explicaron los referentes, asumiendo también que “si en este tiempo la aguja no se movió es porque algo estamos haciendo mal”.

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