Clarín: El dólar sube y al empleo le llega la noche

Con sangre, sudor y lágrimas, según asegura, Federico Cuomo levantó una pyme dedicada a los botellones de agua en Dock Sud. En honor al cerro de Bariloche la bautizó Tronador y en poco tiempo abasteció a las pymes y comercios de la amplia zona de Avellaneda, Quilmes y el sur de la Ciudad. Desde 2015 decidió que no iba a reemplazar a la gente que se jubilaba en su pequeña empresa y en algún momento tuvo que ajustar para quedar en los actuales nueve empleados.

“Somos casi familia”, dice al mostrar que hoy despacha el 25% de lo que distribuía hace apenas tres años atrás, al compás de la caída de la actividad económica. Los sueldos que antes pagaba con puntualidad inglesa ahora se van distribuyendo en anticipos cada viernes, mientras hace todo tipo de cuentas ya que sus proveedores de botellones y tapitas le afirman que por el policarbonato importado no tienen precio para colocarle en la factura. Lo entregan con un valor a convenir más adelante.

Cuomo desliza que más no se puede ajustar. Pero al calor de la furia de los mercados de esta semana, hay otros empresarios que están pensando en nuevas restructuraciones. El grupo Vistage hizo un sondeo entre sus 334 asociados y el 60% les confesó que iba a reducir gastos y planteles.

Héctor Daer , secretario general de la CGT señaló a Clarín: “El empleo vive hoy una situación de inestabilidad absoluta mientras se multiplica la informalidad y cae abruptamente el trabajo en blanco en un momento en el que las changas son cada vez menos”.

Pese a que en poco tiempo se convirtieron en una fuente de crecimiento totalmente nueva para la Argentina, dos empresas muy especializadas e innovadoras de un sector pujante como la economía del conocimiento evaluaban esta semana el recorte que aplicarán en sus dotaciones. Están decididas, aunque con el súper dólar son más competitivas en los mercados externos. Eso sí, pidieron que sus nombres se mantengan en reserva por temor a un conflicto sindical anticipado.

En otros sectores, las fuentes de trabajo peligran desde hace meses. A tal punto, que ya no saben por dónde pasar la tijera. Un dato: el 55% de las compañías tiene vacantes sin cubrir.

“Hay una parálisis completa en la creación de nuevos puestos de trabajo, en un escenario donde todo está en stand by con el empleo adentro. Nadie ve que lo peor ya haya pasado. Y ni hablar en este descalabro que exista la posibilidad de un real ajuste salarial”, asegura María Laura Cali, de Sel Consultores, que lleva adelante una de las escasas encuestas creíbles de la Argentina que responden mensualmente desde hace diez años los gerentes de recursos humanos de las principales compañías. Ya antes del resultado de las PASO, las empresas hablaban de un “notorio escenario de incertidumbre en el que cuatro de cada diez no sabía cuándo se iba a reactivar su firma, con un corrimiento de las expectativas de contratación al 2021”, sostuvo Cali al añadir que solo el 13% aventuraba un escenario de recuperación este año.

En cuanto a los ajustes salariales que se habían presupuestado, en torno al 35%, volverán a perder terreno ante una inflación que nadie se atreve a vaticinar y que en los cálculos más optimistas se sitúa en el 55% para el año. A esto se suman los cambios tecnológicos con la digitalización de los procesos productivos. Los puestos intermedios son los más perjudicados, aunque tampoco se salvan gerentes ni operarios.

De acuerdo con la encuesta de Sel Consultores, la disminución de las posiciones gerenciales llega a 9%, en las técnicas y analíticas, al l 5%; 19% en administración, 20% en operarios, 13% en ventas y 31% entre los trabajadores tercerizados y eventuales.