Señales de Macri a los inversores antes del comienzo de la campaña electoral

Funcionarios y asesores del Gobierno mantuvieron reuniones secretas en Nueva York y Montevideo para transmitir tranquilidad frente al resultado de las encuestas

Atentos al difícil torneo electoral que les espera y urgidos por mantener la tranquilidad cambiaria conforme avanza el calendario de elecciones , funcionarios del gobierno de Mauricio Macri aceleraron sus encuentros con el sector privado y con el mundo financiero para calmar a los inversores y ahuyentar los fantasmas que sobrevuelan la polarización con el kirchnerismo.En el último mes se coordinaron distintas reuniones, abiertas y cerradas, con empresarios y agentes financieros para permitir la catarsis del sector privado y transmitir pronósticos optimistas.

Así como aseguran que el voto se define en el sprint final de la campaña, en el Gobierno también advierten que el mundo financiero reacciona muy rápido ante las señales políticas. Ya lo vivieron en abril, cuando los mercados mostraron su nerviosismo por una encuesta en la que el kirchnerismo, todavía con Cristina como posible candidata, lideraba la intención de voto por amplio margen.

Movimientos bruscos en los mercados en medio de las urnas pueden ser riesgosos.

En las últimas semanas, la relativa estabilidad del dólar y el leve repunte de la imagen del Presidente -luego del efecto sorpresa que tuvo la fórmula de los Fernández- hicieron regresar el optimismo a la Casa Rosada. Pero en la gestión de Mauricio Macri subyace cierta intranquilidad por la respuesta que pueden tener los grandes inversores si el kirchnerismo exhibe una buena performance en el primer tramo del calendario electoral. Quieren prevenir que los mercados muevan el fiel entre las PASO de agosto y las elecciones generales de octubre. También en el tramo que, eventualmente, reste hasta el ballottage.

Según pudo reconstruir LA NACION, en el último mes funcionarios del Gobierno mantuvieron reuniones cerradas con agentes financieros de Nueva York y de la zona franca de Montevideo para llevar tranquilidad. Les explican los pronósticos que trazan los expertos de campaña de Pro, que auguran que Macri repetirá en las urnas la experiencia de 2015. Les aseguran que prevalecerá el rechazo al kirchnerismo y al “pasado”.

Marcos Peña y el ministro de Producción, Dante Sica, vienen desde hace meses manteniendo reuniones con el sector privado para exponer su panorama económico y político. El jefe de Gabinete se agendó durante varios martes y jueves reuniones con grupos de unos diez empresarios y hombres de finanzas en la Casa Rosada para escuchar sus inquietudes e intentar acercar posiciones.

A esas reuniones públicas también se sumaron otras, más reservadas. El oficialismo sacó a la cancha al tándem de Mario Quintana y Esteban Bullrich, dos hombres externos al gabinete, pero con alto conocimiento en el sector económico y financiero. El exvicejefe de Gabinete (devenido colaborador todoterreno de la campaña del oficialismo) y el senador de Cambiemos se reunieron días atrás con una decena de empresarios y agentes financieros del grupo Vistage, de asesoramiento a altos ejecutivos para la toma de decisiones económicas. “Fue un diálogo sobre el panorama del país. En estas charlas hay un tiempo de catarsis, pero también una mirada de que no hay que volver atrás”, señalaron en Pro.

No se descarta que en los próximos días haya más encuentros cerrados de Peña y Sica con el sector financiero, fuera del radar de Balcarce 50.

“La banca privada y los agentes financieros que asesoran a los argentinos son los que pueden llevar los plazos fijos a dólares, los que mueven los bonos, los que pueden sacar fondos al exterior… A ellos hay que explicarles lo que nos dicen nuestros sondeos, para calmar sus inquietudes”, resumió un hombre clave de Pro a LA NACION.

“Marcos les explica a los empresarios el panorama con perspectiva, porque la coyuntura no define. Los jugadores del mundo privado que son serios y responsables saben que lo peor que le puede pasar al país es que vuelva el kirchnerismo”, dijo un ministro a LA NACION. Otro funcionario que esta semana se entrevistó con jugadores claves del sector privado acotó: “Al final de las reuniones nos terminan preguntando cómo pueden ayudar”.

Pronósticos

A su entorno más íntimo, Peña suele repetirle que “el mejor predictivo de lo que sucederá este año es 2015”. El pronóstico del jefe de Gabinete se refiere exclusivamente a los resultados electorales. El contexto es bien distinto porque Cambiemos enfrentará las urnas como responsable de la economía. Pero el jefe de Gabinete está convencido de que, aunque empiece la carrera de atrás, en el uno a uno contra el kirchnerismo Macri podrá renovar.

“Siempre asumimos que podíamos salir segundos en la primera vuelta e ir a un ballottage. De todos modos se vota recién en seis meses”, resumió un colaborador del jefe de Gabinete.

El clima electoral es cambiante. Una encuesta que llegó a Pro con una medición realizada entre el 19 y el 21 de mayo (inmediatamente después de que Cristina Kirchner anunciara la candidatura presidencial de Alberto Fernández) dio a la fórmula kirchnerista ganando en primera vuelta. Los sondeos que leyeron esta semana en el oficialismo, en cambio, lo dieron a Mauricio Macri repuntando. “¡Estamos muy bien!”, celebró un funcionario de la Casa Rosada el martes, uno de los días en los que el consultor ecuatoriano Jaime Durán Barba visitó la casa de gobierno.

En Balcarce 50 los funcionarios más optimistas confían en que las PASO funcionen como una gran encuesta que movilice al “voto útil” hacia las generales de agosto. Otros creen que Cambiemos tendrá un tránsito más difícil.

Ya no se escucha, como meses atrás, a aquellos que auguran un batacazo en primera vuelta. Un hombre clave de la campaña lo resumió tras encontrarse el viernes: “Están locos los que dicen eso, es un disparate. Todos sabemos bien que es un campeonato de tres partidos”.

Fuente: La Nación