Cómo es el programa que capacita a estudiantes para salir al mercado laboral

Adián Saporiti, Javier Chornik y su Chair, Carlos Scott.

La idea de Empujar nació hace seis años en el seno de un grupo de empresarios que se conocían a través de Vistage, la organización mundial que impulsa a los números uno de empresas a asesorarse entre sí en la toma de decisiones. ¿Qué es “Empujar”? En primera medida el acrónimo de “Empresas Unidas por los Jóvenes Argentinos”, aunque más específicamente se trata de potenciar las oportunidades de los chicos que cursan el último año del secundario capacitándolos para el mundo del trabajo.

“Queríamos ‘hacer algo’ que fuera más allá del mero aporte económico, y así surgió esta idea de fomentar la cultura del trabajo, el compromiso, la cooperación y el ascenso social”, arranca a contar el presidente de Empujar y miembro Vistage Javier Chornik. “El modelo que tenemos fue transformándose a medida que avanzábamos e íbamos introduciendo cambios -explica-. Hoy se trata, básicamente, de una capacitación para chicos de bajos recursos y alto potencial que están cursando quinto año en alguna de las escuelas de las zonas donde funcionan nuestras nueve sedes”.

El programa es intenso -hablamos de unas tres horas por día, de lunes a viernes, durante seis meses y a contraturno del horario escolar- e incluye tanto clases “teóricas” como recorridas por las empresas de la zona.

Son cerca de 200 los estudiantes que hoy están formando parte de la propuesta (un poco más de 20 por sede) y reciben entrenamiento en formación y desarrollo personal, autoconocimiento, orientación vocacional, armado del currículum y entrevistas laborales, además de la enseñanza de contenidos técnicos como logística, seguridad e higiene laboral, administración, ventas y atención al cliente.

Según Chornik una pata fundamental de Empujar es la proximidad geográfica de las escuelas con las empresas participantes, lo que potencia en cada comunidad el desarrollo y la generación de vínculos. “Los mismos directivos y empleados de las empresas son los que dictan los contenidos y hacen de mentores -dice-, con lo cual se da un intercambio súper rico entre los chicos con el mundo productivo de su zona. O sea que se los capacita, pero también se los conecta”.

Un sueño que crece

“Es muy impresionante ver la dedicación de estos miembros del grupo, que con todas las ocupaciones que ya de por sí tienen como líderes de sus empresas se hacen además un tiempo importante para dedicarle a Empujar de cara a que la propuesta pueda crecer más y más”, agrega.

El proyecto, de hecho, ha venido creciendo a un ritmo más que auspicioso: de las quince empresas iniciales pasó a más de cien compañías participantes con cerca de 700 voluntarios y una coordinadora en cada una de las nueve sedes distribuidas entre la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires. “La meta es que haya centros Empujar en todo el país -advierte Chornik-. Y creemos que podemos lograrlo, porque para las empresas que quieren hacer algún aporte el esfuerzo individual no es tan grande, ya que lo vamos dividiendo entre todos”.

“El sueño es armar una gran red de compañías que actuando localmente, cada una con su comunidad, generemos un cambio en la vida de muchos jóvenes”, añade el empresario y hace hincapié en el concepto de que las empresas puedan convertirse en un vehículo de ascenso social en cada zona en la que están insertas. “El chico que hoy viene a recorrer tu empresa es el que va a la escuela por la que pasás con el auto todos los días”, reflexiona.

Lo que el programa no ofrece son pasantías. Tampoco pueden asegurar un puesto de trabajo, pero si allanar el camino todo lo posible para que el participante lo consiga. “Calculamos que un 70 por ciento de los chicos han conseguido empleo formal dentro del primer año de haber terminado la secundaria”, marca Chornik. Y concluye: “Lo que queremos transmitirles a los estudiantes es que si realmente están dispuestos a esforzarse, entonces ahí cerca va a haber gente que los va a ayudar”.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/2190098-como-es-programa-capacita-estudiantes-salir-al