Clarín: Contadores jóvenes, una figurita difícil en el mercado de talentos

Matías Ghidini analiza: el rol del contador cambió y creció su demanda. Pero el número de egresados se mantiene estable y la posición es difícil de cubrir.

Esta vez no se trata de ingenieros, ni de programadores, ni de técnicos: según reclutadores y empresas, el problema es encontrar contadores jóvenes. En la última década, junto con un cambio en los roles y funciones de estos profesionales, creció su demanda para ocupar posiciones de ingreso en las grandes empresas de consultoría y auditoría. Al mismo tiempo, según muestran las estadísticas de la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación (SPU), la cantidad de inscriptos y egresados de la carrera de Contador Público tendió a amesetarse.

En consecuencia, quienes los buscan hablan de “escasez de contadores” y las universidades ven cómo los estudiantes son contratados ya en sus últimos años de estudio. Además, el informe anual de Escasez de Talento de Manpower Group, muestra este año a los contadores como la quinta posición más difícil de cubrir por las empresas en la Argentina.

“Creo que hay un doble efecto: por un lado, no existe un crecimiento importante de los graduados en Contabilidad y, por otro lado, hay una demanda sostenida de contadores. Esto se da, especialmente entre los más jóvenes, por la irrupción del modelo de centros de servicios compartidos (que se inició en la Argentina por el año 2005), que, vaivenes económicos al margen, encontró en nuestro país condiciones apropiadas para su desarrollo”, analiza Matías Ghidini, gerente general de la consultora en RR.HH. Ghidini-Rodil, especializada en la búsqueda de profesionales.

Para él, “la demanda fue impulsada por la creciente regulación en los negocios, tanto a nivel local como global (con las normas SOX como ícono) y el mayor foco que las compañías requieren en áreas de control financiero, impositivo y contable”, agrega.

“Hoy hay pleno empleo para los contadores”, asegura, por su parte, Pablo Granado, director de Recursos Humanos de PwC Argentina, una de las llamadas big four, mote que llevan las cuatro firmas globales más importantes en el sector de la consultoría y auditoría. Además, dice, “es una carrera que te permite trabajar en administración, en finanzas, en compras, en marketing… en casi todas las áreas de la organización”. Durante el último año, PwC contrató en nuestro país a 760 personas de las carreras económicas: 400 contadores, 330 licenciados en Administración y 30 licenciados en Economía.

Esta realidad impacta principalmente en los contadores recién graduados: “Para ellos, que casi no tienen experiencia laboral y sus necesidades personales son aún incipientes, la propuesta de valor de estas empresas, que incluye la retribución económica, es muy atractiva: pueden aprender en un entorno profesional, global, con rotaciones y capacitaciones”, señala Ghidini. Pero advierte: “Para un contador con ya cinco años de experiencia laboral, la propuesta de valor para atraerlo es otra. Para ellos la película es otra”.

La carrera

Según los datos de la SPU, en la Argentina existen 204 carreras que otorgan el título de grado de contador público. El dato más reciente es que, en 2016, se graduaron 8.613 contadores en todo el país, de los cuales 1.786 salieron de la Facultad de Ciencias Económicas de las Universidad de Buenos Aires.

Las inscripciones para contador en la UBA, dice Ricardo Pahlen Acuña, decano de Económicas, están creciendo “en muy bajo porcentaje”. En 2017, hubo 2.945 inscriptos y en 2018, 3.012, ambas cifras todavía por debajo de los 10 años anteriores, que oscilaron entre los 3.195 (2015) y los 3.773 (2007).

“Económicas tuvo su récord en el año 1985, cuando en el CBC se inscribieron 80.000 alumnos. Hoy estamos en el orden de los 60.000”, explica el decano. En ese sentido, para el académico, la meseta en los ingresos y egresos de contadores no tiene sólo que ver con la carrera en sí, sino también “con la diversificación de carreras en distintas casas de estudio en Capital y en el Conurbano”, dice.

Lo cierto es que si se observa la curva total de egresos de contadores públicos en el país, se ve su achatamiento. “Cuando vas al mercado a buscar contadores, lo que notás es que hay más cantidad de gente que estudia licenciatura en Administración de Empresas que Contador Público. La oferta de licenciados en Administración está creciendo desde hace cinco o seis años atrás”, señala Granado.

“La licenciatura en Administración tuvo, oportunamente, más marketing que la carrera de Contador Público. Y yo creo que todas las carreras tienen que tener marketing, en el buen sentido: para que los estudiantes conozcan de qué se trata cada una”, asegura Pahlen Acuña. Y explica que en este momento en la UBA están “abocados a contar qué es el contador público del siglo XXI”.

La contaduría no es registración: es información y la información contable mueve al mundo.

Ricardo Pahlen Acuña, decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA

“Desde la mirada del candidato, de alguna manera la carrera de contabilidad ha perdido ‘glamour’ a manos de otras más nuevas que resultan más atractivas y seductoras para los más jóvenes; a pesar de que su salida laboral no siempre es segura”, dice, por su parte, Ghidini.

Granado coincide en que hay un tema de falta de atractivo en la carrera. “Me parece que cuando los chicos piensan en el contador, se imaginan la valijita, la calculadora, la visera”, observa.

Los entrevistados enfatizan que el perfil del contador incluye formación humanística y generalista. “Cuando uno hace la carrera, en realidad las materias que tienen números específicamente serán el 20%. El resto, es una ciencia social”, dice Granado. “Lo importante es resaltar que contabilidad no es registración”, aclara Pahlen Acuña. “Contaduría es información y a esto hay que apuntar: la información contable mueve el mundo”.

Hoy hay pleno empleo para los contadores, que pueden trabajar en casi todas las áreas de la organización.

Pablo Granado, director de Recursos Humanos de PwC

Lo central, en definitiva, es preparar y gestionar la información. En el presente, además, aparecen algunas funciones nuevas “por ejemplo, el balance social, que ya tiene normas técnicas sancionadas; la contaduría ambiental; la necesaria jerarquización del contador en la administración pública”, enumera el decano.

Otro aspecto de los cambios que afectan a la formación de los contadores es el desarrollo de las llamadas “habilidades blandas”. “Cuando nosotros vamos a buscarlos, más allá del tema técnico, evaluamos otras habilidades más blandas, como la proactividad y la capacidad de comunicación. Creo que, a futuro, la carrera tiene que incluir todas estas cosas”, indica Granado.

Por último, “otro punto fundamental es que cada vez más la carrera de contador va a tomar cosas de la carrera de Sistemas”, agrega. Y concluye: “la forma en que hoy hacés auditoría no va a ser la misma que la forma en la que la hagamos dentro de cinco años. El perfil del contador va a incluir fuertes componentes digitales”.

En cuanto al desarrollo de la carrera profesional, ser contador es un buen punto de partida. “Es una formación muy sólida que, si después tenés las habilidades de negocios necesarias, te permite un buen desarrollo”, señala Ghidini.

La demanda de los más jóvenes se sostiene por el modelo de los centros de servicios compartidos.

Matías Ghidini, gerente general de Ghidini-Rodil

Para aliviar el “efecto escasez”, comunicar la rápida salida laboral y la posibilidad de desarrollo, dicen los especialistas, es la clave. “Las tecnológicas y las ingenierías tienen que ver con el modelo productivo del país. Pero a veces queda afuera este sector de servicios que es más intangible, pero tiene un impacto fundamental: es la segunda industria en términos de exportación”, asegura Ghidini.

En el top five

El personal de contabilidad y finanzas, que incluye contadores certificados, auditores, especialistas de impuestos y analistas financieros, ocupa el quinto lugar en la lista de las 10 posiciones más difíciles de cubrir para los empleadores argentinos, que elabora ManpowerGroup.

Los primeros cuatro lugares del ranking de escasez están ocupados por trabajadores calificados, representantes de ventas, técnicos e ingenieros.

“En la Argentina, con los balances en períodos inflacionarios y los cambios de normas impositivas, toman relevancia los contadores”, analiza Fernando Podestá, director nacional de Operaciones. “Antes un jefe no tenía que hacer una declaración para el impuesto a las Ganancias. Ahora sí, y eso es más trabajo independiente para los contadores, lo que le quita posibilidades a la relación de dependencia”, agrega.

El 52% de los 800 empleadores encuestados por la consultora dijeron tener dificultades para conseguir el personal que buscaban. Las razones más importantes:  los candidatos carecen de las habilidades duras necesarias (27%),  faltan candidatos (17%) y falta de experiencia en los candidatos (17%).