30 promesas 2018 – Revista Forbes

Estos son los 30 emprendedores argentinos que deslumbran este año y prometen seguir haciéndolo a futuro con sus ideas, innovaciones y formas disruptivas de hacer y pensar los negocios.

La segunda edición de esta selección presenta emprendimientos que están en etapa de aceleración. Algunos más consolidados que otros, todos tienen en común una apuesta por protagonizar el futuro.  La selección de las 30 PROMESAS recayó sobre un jurado convocado por FORBES Argentina que evaluó los casos según su mercado, grado de innovación, escala e iniciativa emprendedora. Estuvo compuesto por Eduardo Elsztain, presidente de IRSA; Silvia Torres Carbonell, de IAE Business School; Julia Bearzi, directora ejecutiva de Endeavor Argentina; Diego González Bravo, presidente de ARCAP; Pato Fuks, CEO para Latam de WeWork; Mariano Amartino, director de Startups para Microsoft Latinoamérica;  Andrés Pallaro, de Universidad Siglo XXI, y Alex Milberg, publisher de FORBES y L’Officiel Argentina.

Mirá la nota completa en: http://www.forbesargentina.com/30-promesas-2018/

La Nación: La odisea de emprender en pareja y hacer que ambos proyectos funcionen

Primero el amor o los negocios? Si emprender en pareja es, de por sí, un desafío, hacer que ese emprendimiento crezca y se convierta en una empresa propia resulta, muchas veces, una misión casi imposible. Más, si se tiene en cuenta que entre los fundadores existe una relación de pareja. La pregunta de José Del Rio, secretario general de Redacción de LA NACION, fue para Andrés Jara Werchau, ingeniero en Informática, y Pamela Scheurer, ingeniera en Computación especializada en big data y predictive analytics, ambos fundadores de Nubimetrics; y para Laura Lichtmaier, actuaria, y Diego Siekiera, empresario del rubro textil, creadores de Simones. Ambas parejas no dudaron en confirmar que, sin el vínculo, no hubiese existido el negocio: “La relación fue fundamental para el proceso de creación”, reconoció Jara Werchau.

La historia de Simones es la de una pareja que empezó a fabricar fundas para notebooks y terminó con 11 locales propios y seis franquicias con presencia en los principales shoppings del país. Lichtmaier trabajaba como actuaria en la Superintendencia de Seguros de la Nación. “Estaba un poco aburrida y con ganas de ver si la vida me daba la oportunidad de hacer otra cosa. Cuando uno es chico no le da importancia a lo que va a estudiar, pero después se da cuenta”, reconoció la fanática de los perros y, en gran parte, la responsable del foco del negocio y los personajes que ilustran los distintos productos (carteras y accesorios), que son creados por un equipo especializado, que no solo realiza la ilustración sino también la historia de ese personaje, punto que derivó en que se creara hasta un álbum de figuritas con los personajes.

Lichtmaier y Siekiera bautizaron su marca en honor al nombre de su primer perro, Simón, que falleció hace tres años. El salto lo dieron cuando se anotaron en la feria Puro Diseño. “Empezamos con las fundas. Lo que hicimos gustaba, arrancamos y nos anotamos en la feria sin las fundas en la mano. Fue una buena decisión”, contó Lichtmaier. “Ahí entendimos que teníamos que hacer marca”, agregó Siekiera, quien reconoció que “el emprendedorismo es magnífico, pero también es complicado”.

Uno de los golpes que recibieron los fundadores de Simones fue ver cómo a medida que la marca crecía aparecían imitaciones de sus productos. “Encontramos un nicho. Todo emprendedor necesita buscar su segmento y nos diferenciamos de la competencia. Ahí surgieron copias del producto en todo el mercado. Al principio nos dio bronca, pero después vimos cómo nos despegaba y nos daba un diferencial enorme”, contó Siekiera.

Las dos parejas reconocieron que uno de los principales problemas a la hora de trabajar juntos está en no parar nunca. “Al principio, trabajábamos 24 horas. El nacimiento de nuestro primer hijo, Félix, nos ayudó a hacer el clic”, confesó ella. La pareja también reconoció que la toma de decisiones es difícil, porque ambos son “muy distintos”, pero explicaron que manejar dos áreas diferentes (él la industrial y ella la estratégica y de negocios) ayuda al trabajo en equipo.

Desde Nubimetrics, para Scheurer y Jara Werchau uno de los principales desafíos es lograr que la toma de decisiones no dependa solo de ellos. “Estamos en un proceso de crecimiento, con la posibilidad de escalar. Es muy importante lograr que la toma de decisiones no haga un cuello de botella”, aclararon.

El futuro resulta prometedor para ambas empresas. Simones tiene en la mira la posibilidad de empezar a exportar: “Siempre nos miraron desde afuera en cuanto a diseño y hoy se nos da un escenario propicio para exportar”, dijo Siekiera. En tanto, los creadores de Nubimetrics reconocen que tienen una oportunidad para mirar al mundo desde Jujuy: “Nos incentiva mucho creer que hay opciones para agregar valor en nuestro rubro”, aclaró Jara Werchau. Mientras que Scheurer remató: “Todo lo que pude haber vivido me preparó para este momento. Nosotros somos catalizadores de sueños y en este caso es el nuestro. La empresa tendría que poder trascender”.

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La Nación: Cuando los líderes se ayudan a crecer

Una organización impulsa a los números uno de empresas a asesorarse unos a oíros en la toma de decisiones. Sus miembros facturan millones y emplean a 100 mil personas.

SOMOS 20 PERSONAS QUE DAMOS SOPORTE A 60 EX NÚMEROS UNOS QUE AYUDAN A MÁS DE 1300 LÍDERES EMPRESARIOS

La cosa funciona así: doce números uno de distintas compañías -diversas, de diferentes tamaños, que no compiten entre ellas- se reúnen una vez al mes para ayudarse mutuamente a tomar todas esas decisiones que afectan los resultados de sus respectivas organizaciones. Los coordinaun ex número uno de empresa, alguien con una amplísima trayectoria y la experiencia suficiente para desarrollar las conversaciones que no son meras charlas, sino que se desenvuelven de acuerdo a un protocolo bastante estricto. Todos se escuchan. De hecho, más allá de la jerarquía de los participantes, sus doce teléfonos están apagados, o dados vuelta sobre la mesa. El coach sostiene también una reunión mensual individual con cada miembro. Y eso es Vistageuna comunidad de empresarios que colaboran para promover a sus compañías a un nivel de desempeño superior, una organización que en el mundo funciona desde 1957en tanto en la Argentina lleva ya 18 años.

Es de esa dinámica de `asesoría entre pares` que han surgido cientos de apuestas acertadas, despegues millonarios y transformaciones exitosas, como el caso de la fábrica de helados que quiso ser una cadena internacional de heladerías o la marroquinería que se animó a dar el salto de las ferias de diseño alos shoppings. Doce de esas historias de éxito podrán leerse en las próximas semanas en La Nación, relatadas en primera persona y conlos pormenores acerca de las ideas, aciertos y correcciones que subyacen tras esos logros. DE CIDIR Y E JEC UTAR

`Yo puedo explicar qué es Vistage pero es tomando contacto con los casos que se comprende cabalmente de qué se trata`, advierte Marco Bellotti, gerente general de la organización. `Lo que en el fondo hace un líder todos los días es decidir y ejecutar, y en eso está un poco solo. Pero además hay algo que se trabaja con intensidad en los grupos, que es el punto ciego: aquello que uno no está viendo. Por eso esta modalidad permite afinar el instinto al momento de tomar decisiones, aunquetambién ampliar perspectivas`, explica.

Los grupos se conforman de presidentes, gerentes generales, ceos y dueños de empresas que pueden ser tanto pequeñas como medianas O grandes. `Puede haber unoncólogo que estádesarrollando una clínica, un abogado, un contador, un líder de una metalmecánica o el número uno de una compañía de marketing digital`, marca Bellotti.

Vistage ofrece a sus miembros charlas con expertos en diferentes temáticas, apoya al Programa Empujar (para ayudar a jóvenes de contextos vulnerables a acceder a su primer empleo formal) y es desde marzo una empresa B certificada. `Me gusta decirlo así -concluye-, somos 20 personas que damos soporte a 60 ex números uno, que ayudan a más de 1300 actuales números uno a tomar mejores decisiones. Estos últimos facturan al año 9 mil millones de dólares y emplean en total a más de cien mil personas, que si por caso formaran parte de familias tipo estaríamoshablando de casi 400 mil personas. Esa es la magnitud de nuestro desafío`. Marco Bellotti, gerente general de Vistage en Argentina.

La Nación edición 22/08/2018.

iProfesional: Confianza en picada: la mitad de los CEO esperan que la economía empeore pero aún no cambian sus planes de inversión

El optimismo cauteloso de los empresarios mudó a profundo pesimismo. Qué caminos están eligiendo para no perder rentabilidad en tiempos de crisis.

n los últimos meses la confianza empresarial en la Argentina cayó rotundamente en picada y dejó atrás la ola de optimismo cauteloso que demostró durante el primer año de gestión de Cambiemos.

Así lo confirmó la última consulta realizada a los socios del capítulo argentino de la organización de CEO, Vistage. La misma refleja la opinión de más de 250 dueños de compañías, números uno y altos ejecutivos.

Su índice de confianza alcanzó los 71 puntos en el segundo trimestre, que estuvo marcado por la primera corrida cambiaria, renuncias y nombramientos de altos funcionarios, y una inflación desbocada no solo por el alza del dólar, sino sobre todo, por la de las tarifas y los consecuentes costos operativos.

De acuerdo a la medición de Vistage, este “piso” significa que el optimismo de los empresarios perdió 59 puntos en lo que va del año. “Son valores similares a los obtenidos en 2015”, reflexiona la entidad en su último informe.

Pero quizás la muestra más patente de este cambio de tendencia en el humor de los CEO es su respuesta a la consulta “en los próximos 12 meses, ¿cómo espera que esté la economía argentina?”. La mitad de ellos consideró que estará peor que ahora, mientras que tan solo en el primer trimestre del año el 50% tenía la opinión contraria y otro 40% pensaba que se mantendría igual.

No es casual esta preocupación, en el 72% de los casos relevados, la facturación de los socios de Vistage proviene únicamente del alicaído mercado local.

La cantidad de empresarios que esperan ver incrementada su facturación pasó de 60% a 48%, y a la vez un 55% espera una caída en su rentabilidad para los próximos 12 meses.

Al analizar esta situación, la coach especializada en management de Pymes, Luciana Paulise, describió que “las ventas en esta época se han contraído bastante, por lo que los empresarios prefieren el ‘wait and see’. En ese contexto resulta riesgoso subir los precios, y por otro lado los costos subieron mucho, como el transporte”.

“La cadena de pagos también está profundamente demorada, por lo que las compañías buscan priorizar los gastos hasta poder incrementar los precios, y en consecuencia, la rentabilidad”, añadió la titular de la consultora Biztorming Training.

“Una de las principales preocupaciones del empresariado es la incertidumbre económica. Este trimestre se registran valores poco alentadores respecto a las principales cuestiones vinculadas a sus negocios, tales como la evaluación de la economía actual y futura, la rentabilidad y la facturación”, explicó por su parte Marco Bellotti, Gerente General de Vistage Argentina.

Se refiere a que la falta de certezas pasó de ser una cuestión menor en la mente de los los hombres de negocios a principio de año, a ser el problema número uno: el 31% de los consultados lo mencionaron, incluso por encima de la suba de costos y las cuestiones vinculadas al personal.

Esa preocupación parece verse confirmada en el mercado en los últimos días. La encuesta fue realizada en julio, cuando se avizoraba lo que se esperaba que fuera un período de “pax bancaria”, tras la escalada del dólar que se dio en el primer semestre. Entonces la mayoría de los socios de Vistage ya estimaba que los precios de sus productos o servicios seguirán subiendo, y para diciembre anticipaban que la inflación será superior al 27% y que el tipo de cambio se ubicaría a $31,20 por dólar.

En este sentido, el pálpito de los CEO coincidió con el que dieron los expertos en economía en el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM). El seguimiento que difunde el Banco Central de la República Argentina (BCRA) también mostró una expectativa de inflación del 31,8% a fin de año, con la núcleo en 30,4%.

Aunque los economistas consultados fueron algo más optimistas respecto al tipo de cambio con el dólar, y lo ubicaron a $30,5 para diciembre próximo.

La proyección que relevó el BCRA asegura que recién tocaría $31 en enero de 2019, aunque poco duró ese pronóstico luego de que la moneda norteamericana experimentara una fuerte alza en los mercados internacionales días atrás. La devaluación, que fue más fuerte en los países emergentes, tuvo a la Argentina como mayor protagonista.

En ese marco, el panorama que mediados de año veían los CEO con cierto pesimismo estaría cumpliéndose, y a la vez, dándoles mayores motivos para preocuparse.

Empleo e inversiones

Esta peor perspectiva para lo que queda del año, sin dudas está impactando en las decisiones de las compañías, aunque el efecto mayor aún no parece haber cristalizado.

Por ejemplo, según Vistage, el porcentaje de empresarios mantendrá estable su dotación los próximos 12 meses pasó del 52% al 60%, mientras que los que tenían la intención de incrementar su plantilla cayeron del 38% al 24% en el último trimestre relevado.

Si bien se suceden las noticias de cierres de plantas y suspensiones de trabajadores en la industria, hay compañías en las que el cambio de contexto económico no impactó de lleno aún, y siguen enfocadas en el largo plazo en cuanto a sus decisiones.

“Conozco casos concretos de empresas que están sumando colaboradores, producto de la adecuación de la empresa al nuevo contexto, y por otro lado, otros con la intención de mantenerse estables”, declaró Miguel Logarzo Azúa, Coordiandor de grupos y Asistente Social de Empresarios de Vistage Argentina.

La coach de Biztorming Training ofreció otra perspectiva: “Si bien el empresariado está menos optimista debido a la alta incertidumbre que genera el shock cambiario, para contrarrestar una potencial caída abrupta en las ventas busca generar más oportunidades de negocios, con nuevos productos o expandiendo la cantidad de locales”.

Para la consultora y autora del libro “SOS Pymes” (editorial Empresa Activa), esto se refleja en las prioridades que declararon los dueños de compañías: un 33% dice estar en búsqueda de oportunidades de crecimiento, y otro 25% se enfoca en lanzar nuevos servicios.

“Con nuevos locales, los empresarios evitan despidos, prefiriendo redistribuir al personal y llegar así a nuevos mercados”, aseguró la experta que asesora a compañías en Argentina y Estados Unidos.

En otros aspectos, quizás el impacto de la crisis económica sea menor: en la última consulta de Vistage respecto a las perspectivas de inversión en activos fijos, el 58% de los empresarios aseguró piensa mantener su inversión (solo 1% menos que en el primer trimestre) y un 23% estima la aumentará, cuando antes el 36% esperaba incrementarla.

¿Por qué ante el cambio de escenario las empresas no modificaron radicalmente los planes de inversión? La respuesta es compleja y determinada por el tipo de activo en el cual se planeó el desembolso. “Depende del tipo de inversión. Si está muy relacionada con la importación, probablemente tenga que demorarse hasta que el panorama este más claro. Pero a la vez, la internacionalización de las Pymes y el fenómeno de las Pymes-multinacionales es una realidad” con la cual las empresas logran proteger su rentabilidad, contestó la titular de Biztorming.

Es decir, al igual que las grandes corporaciones, también las firmas medianas y pequeñas se resguardan de los cambios abruptos en el contexto global, por ejemplo, comprando materia prima o productos terminados en países como China, y vendiéndolos en Paraguay o Estados Unidos.

“Me refiero a que la expansión de las Pymes no va a parar con la crisis, es una tendencia que recién comienza. En la medida en que los costos de comunicaciones se abaratan y herramientas de ecommerce se multiplican, el empresario cada vez va a contar con recursos y clientes del exterior. Por ahora solo para el 16% esto es clave, pero la tendencia ira creciendo, tanto porque se necesite para contrarrestar el riesgo argentino, como para aumentar la oferta y bajar costos, u ofrecer productos innovadores que el cliente va a ir reclamando”, amplió Paulise al ser consultada sobre el sostenimiento de los planes de inversión.

Y en otros casos, los planes se mantienen porque son decisiones de largo plazo que no mudan por la coyuntura puntual. En esos casos, los factores que impulsan o retrasan las decisiones son, por ejemplo, el acceso al crédito, el precio de los activos para aumentar la capacidad instalada, sobre todo los inmuebles, etc.

Muy pronto para hablar

Pese a que el índice de confianza muestra una caída en picada en los últimos seis meses, en Vistage prefirieron aún no hablar de un cambio de paradigma en la opinión del sector de negocios.

Logarzo Azúa dijo a iProfesional que, “en general, los empresarios con los que tenemos contacto directo no están mostrando un cambio de paradigma. Ellos están entrenados para ponerse desafíos y lograr objetivos. El impacto de una devaluación lleva a pensar la empresa y a corregir desvíos presupuestarios”.

En este sentido, en la organización opinan que la corrida cambiaria, los nombramientos de funcionarios, entre otras medidas que modificaron las reglas de juego, ya son moneda corriente para los empresarios locales.

“Tienen una mirada un poco más allá de la coyuntura puntual de un cambio de Ministro o límites de venta de dólares. Trabajan, al menos en nuestra metodología, en salir permanentemente de la zona de confort. Eso los obliga a tomar datos del mercado, y sobre todo, a generar acciones productivas”, reflexionó Logarzo Azúa.

En la misma línea, la consultora de Biztorming destacó la audacia de quienes emprenden en el país pese al clima de pesimismo económico: “En Argentina nunca es un buen momento, por lo que en general los empresarios terminan llevando a cabo igual sus planes como una forma de contrarrestar la crisis. El argentino es arriesgado”.

No obstante, ninguna de las fuentes consultadas descarta que pronto ese panorama de perspectivas negativas comience a verse reflejado en los planes de negocio que declaran los CEO y titulares de empresas.

“A principios de 2019, a partir de marzo, se van a tomar las decisiones más importantes al respecto”, anticipó Paulise.

Pero no todo son malas noticias. La coach de Pymes asegura que quienes hayan logrado ahorrar en tiempos de bonanza podrán aprovechar estas épocas de menor actividad para capacitar al personal, innovar y buscar nuevas tendencias, que redunden en mejores negocios.

“Puede ser un buen momento para rediseñar procesos, eliminar costos innecesarios y tareas duplicadas, y mejorar la experiencia del cliente. Los empleados pueden aportar mucho en este sentido con ideas sobre cambios de procesos y necesidades del cliente. Si son capacitados pueden generar increíbles mejoras con costo cero”, sentenció.

Link de la nota: http://www.iprofesional.com/management/275766-argentina-vistage-marco-bellotti-Confianza-en-picada-la-mitad-de-los-CEO-esperan-que-la-economia-empeore-pero-aun-no-cambian-sus-planes-de-inversion

Empezó con 5 mil pesos y llegó a los pies de Mauricio Macri y Lionel Messi

Cuando tenía 20 años, Gastón Greco fundó su propia marca de zapatos que hoy lo hizo conocido a lo largo de todo el país. “Mis viejos no me enseñaron a hacer negocios, pero sí los valores de la vida”, cuenta desde su departamento de La Lucila.

La historia de Gastón Greco (29) parece de película, pero no lo es. Oriundo del Chaco, hijo de madre osteópata y padre comerciante, se animó a seguir su instinto y logró cumplir el sueño de vivir de eso. Estudió Arquitectura en la UBA y, en paralelo a la carrera, comenzó su vida de emprendedor. Con 5 mil pesos iniciales creó Posco, su marca de zapatos que llegó a los pies del presidente Mauricio Macri y a la Selección Nacional de fútbol para el último Mundial. En su departamento de La Lucila recibe a ¡Hola! Argentina y cuenta su increíble historia.

­¿Cómo empezaste?

-Siempre acompañé a mi papá en sus proyectos. Así, me acostumbré a una vida de subidas y bajadas, y les perdí el miedo al fracaso y a la toma de decisiones. Además, desde chico me interesaba la moda y vi que no había ninguna marca de calzados regional con un producto para todos los días, funcional y práctico. Un día llegué a mi casa, agarré un cuchillo y desarmé un zapato sin tener idea de lo que estaba haciendo. Puse en Google cómo hacerlo y me lancé. Así, empecé a sumergirme en una industria que para mí era totalmente desconocida. En ese entonces, pensaba que hacer un zapato era para las grandes industrias, pero después me di cuenta de que los emprendedores sin demasiados recursos también podíamos hacerlo.

“¿Cómo llegué al presidente? Le escribí una carta a mano contándole mi historia, la metí en un sobre con una caja de zapatillas de su talle y se las mandé.”

El emprendedor tuvo la chance de conocer a Macri en la Casa Rosada. “Cuando uno se muestra como emprendedor, con sueños y garras, te abren las puertas”, confía.

­¿Alguna vez pediste ayuda?

-Siempre me pareció un desafío muy personal. En mi familia todos pensaban que era una locura lo que estaba haciendo, pero no me puse a escuchar las opiniones de cada uno. En mi dormitorio tenía un tablero de Arquitectura, una máquina de coser de mi mamá y con eso empecé a cortar y a tratar de hacer todo. Durante un año un conocido me prestó su fábrica. Era una aventura para mí estar ahí todo el día, tocando las máquinas, aprendiendo lo más profundo del producto, y así entendí lo que estaba haciendo. Pasó de ser un hobbie a forjar un negocio.

­¿Cuánta plata invertiste?

-Empecé con 5 mil pesos que le pedí a mi mamá. Después un amigo me prestó más capital, al tiempo vendí mi auto para seguir creciendo. Todo era con la obsesión de crecer.

­¿Tuviste miedo?

-Siempre. Pero nunca me congelé en ese sentimiento, seguí para delante. Veía todo lo que me pasaba como un aprendizaje. Estuvo buenísimo porque apliqué mi faceta de arquitecto armando los locales, y de emprendedor creando el producto. Al principio pasaba más de doce horas en la tienda, atendía, hacía todo. Cuando entraba alguien al negocio me daba mucha curiosidad y nervios.

­¿Qué reacción tuvo tu éxito entre tus amigos del Chaco?

-Fue muy divertido, porque puse un local en la misma manzana en la que fui al colegio, que viví y donde mi papá tenía su negocio. Resultó buenísimo. Para la marca fue como volver a sus orígenes. No olvidar de dónde uno viene, y poder aportarle algo al lugar que uno quiere tanto es algo genial.

­¿Cómo lograste llegar al presidente Mauricio Macri?

-Se me ocurrió escribirle una carta contándole mi historia. La hice a mano, en un papel, la metí en un sobre en una caja con un par de zapatillas de su talle, que había escuchado que era 43, y se las mandé. Sabía que no iba a tener un feedback rápido, entonces estaba pendiente de ver en qué momento las usaba. El día que asumía, sentí que era buen momento para que los usara. Aunque no se las puso. Fue triste, pero finalmente al día siguiente apareció la tapa del diario La Nación una foto de él en la quinta de Olivos, en donde las tenía puestas. Al tiempo, salió a la luz que a Juliana le habían gustado, y que ella se las había elegido para él. A partir de eso se generó mucha repercusión en el interior, pero me faltaba que captara esa misma atención en Buenos Aires. Entonces se me ocurrió ir a la puerta de la radio Metro, para hablar con Andy Kusnetzoff. Le conté mi proyecto y me dejó salir al aire en el momento, estuve una hora y ahí fue cuando me di cuenta: “Wow, tantos años laburando y lo logré”. Me estaban escuchando todos mis amigos, mi familia y un montón de gente que no me conocía. Fue un gran reconocimiento de todo el esfuerzo que había hecho.

­También llegaste a los pies de los jugadores de la Selección Nacional de fútbol.

-¡Otra aventura! Fue todo muy genuino, real. Empecé a tocar puertas, hasta llegar a una persona que me dijo “bueno dale”. Presentamos un proyecto, en donde explicábamos que Posco se basa en entender el cuero argentino como parte de la identidad de nuestro país. Es un producto nacional, con mano de obra local, y les comunicamos eso. Les hicimos zapatillas para todos los días. Estuvo buenísimo porque me generó una repercusión impresionante también, y conocí a los jugadores. A Mascherano, a Di María, y además resultó oportuno porque fue justo antes del Mundial. Me recibieron de diez en el predio de la AFA. Yo soy fanático de la Selección y poder ver que usen mi trabajo es un orgullo. Traté de contener mi fanatismo y ser respetuoso.

Al frente de un equipo con veinte trabajadores jóvenes, Gastón le dedicó un modelo a la Selección Nacional de fútbol. “Apuntamos a un producto con una buena historia. El primer par que hice se los di a mis amigos para que los probaran”, cuenta.

“Para mí es importante no olvidar de dónde venimos y poder aportarle algo al lugar que uno quiere tanto.”

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/2162354-gaston-greco

Venden helado “aspiracional” en el Conurbano y facturan $107 millones

Compartimos nota de La Nación a Esteban Wolf, socio de Chocorísimo y miembro del Grupo 33 del Chair Jorge Campbell.

Estos son los pasos para hacer del helado un producto aspiracional para la clase media del Conurbano bonaerense según dos emprendedores argentinos. Primero, abrir locales en esquinas de José C. Paz , Grand Bourg y Moreno, pero también en los barrios porteños de Cañitas y Palermo .

Segundo, pelearse con los proveedores para que entreguen las mismas sillas y mesas para todos los locales, sin importar la ubicación.

Tercero, hacer verdadero helado artesanal, cobrar el kilo solamente $60 menos que las principales cadenas para un público de mayor poder adquisitivo, pero compensar con locales abiertos 16 horas al día y compartidos con los sándwiches de Subway para aumentar la oferta.

Los primeros esbozos del plan para desacralizar el helado artesanal comenzaron cuando, a través de sus esposas, Esteban Wolf y Gustavo Tonietti se conocieron. Tonietti había fundado Chocorísimo con un local en Zárate en 1998, y en 2013 contaba con dos sucursales más.

Ese mismo año, Wolf abandonó Progen, la distribuidora de medicamentos genéricos que había fundado una década atrás y se sumó al proyecto. En menos de cuatro años, la cadena de heladerías llegó a 25 locales, de los cuales 12 son franquicias.

El avance en Capital Federal y el Gran Buenos Aires llevó una inversión de más de US$4 millones. Este año, la facturación proyectada será de $107 millones y Chocorísimo abrirá locales en Bahía Blanca, Villa Ballester y Olavarría.

“Somos el Starbucks de cada lugar donde vamos. Ponemos locales tan lindos como las cadenas más top en Grand Bourg, San Miguel y José C. Paz. Nos preguntan: ‘¿A quién se le ocurre poner esto acá?’, pero a nosotros nos interesa poder darles a todos los clientes la misma calidad”, dice Wolf.

El emprendedor asegura que es muy común que sus sucursales se encuentren con un Grido enfrente, la cadena cordobesa de helado low cost que es la mayor del país en cantidad de locales, pero que, a pesar de que comparten ubicación, no compiten por público.

El kilo de Chocorísimo está más cerca de los $300 que de los $400, como las marcas más caras, explica Wolf. En otras palabras: son más baratos, pero no tanto como la oferta que apunta a quienes quieren gastar mucho menos. Y añade que el contexto y la competencia obligan a hacer promociones agresivas para darse a conocer. “Nosotros consideramos que el público de clase media y media baja debe poder acceder a una calidad artesanal”, señala.

La adversa coyuntura local no va a frenar sus planes de expansión, dicen, a pesar de que espera que hasta octubre no haya un buen nivel de ventas por la estacionalidad del invierno y las tarifas de luz y gas que llegarán en los próximos meses.

“La Argentina nunca tiene un buen contexto para invertir, si uno va a esperar a que la economía de este país cambie nunca va a hacer nada”, concluye.

Link de la nota:

Clarín: Incertidumbre financiera. La suba del dólar y un nuevo “supermartes” suman tensión

Fuerte trepada del billete en los últimos tres días. Crece la preocupación por el aumento de la tasa de riesgo país.

El violento salto del dólar del viernes volvió a tensar los ánimos entre los operadores financieros que, una vez más, están a la espera de medidas de un Banco Central que tanto solo una semana atrás aseguraba tener muy controlado al mercado cambiario.

El dólar mayorista subía el viernes a $29,10 (+3,5%) y encendía luces de un amarillo intenso con la mirada puesta en la licitación de Lebac de pasado mañana.

Otra vez, otro supermartes de tensión financiera a partir de un vencimiento fuerte de Letras del Banco Central (en torno de $500.000 millones) con el riesgo de que no se renueve parte de lo que vence y haya más pesos que se vuelquen al mercado para comprar dólares.

La presión cambiaria (el dólar minorista trepó 6,3% en tres días) fue la frutilla de una semana que se oscureció en el cierre con la baja de los mercados mundiales a partir del fortalecimiento del dólar.

Pero a la Argentina ya no le alcanza con lo que pasa afuera para explicar su declinación.

La desconfianza de los inversores disparó la tasa del riesgo país hasta 700 puntos básicos (quiere decir que debe pagar 7 puntos más que los Estados Unidos para conseguir dinero en el exterior) y reflejó la fuerte caída en la cotización de los bonos.

Un título argentino a 2020 rinde más de 8% cuando sus pares de la región no pasan de 4% anual. La falta de interés a pesar del rendimiento surge con nitidez.

¿Tiene el Gobierno que conseguir plata afuera para salir a fortalecer sus títulos?

Hay banqueros que dicen que se encaminaban a conseguir unos US$4.000 millones que le permitirían al Gobierno demostrar que tiene más respaldo que el del Fondo Monetario pero que el presidente del Banco Central dio marcha atrás con esa posibilidad porque las tasas a pagar hubiesen sido altísimas.

Un dato adicional es que desde ahora hasta julio de 2019 vencenen promedio por mes Letras del Tesoro por US$1.700 millones (son las que emite Nicolás Dujovne en dólares en el intento de atraer a los inversores para que salgan de las Lebac).

El número es potente porque se agrega a un proceso intenso de dolarización de los ahorros argentinos que se frenan aun cuando las Lebac en el mercado secundario y a cortísimo plazo lleguen a ofrecer una tasa de 50% anual.

Si con las tasas entre 45% Y 50% anual el dólar sigue trepando, una respuesta obvia es que el titular del Central, Luis Caputo, no podría ni por asomo pensar en bajarlas.

Es en ese punto en el que se concentra una de las discusiones más importantes de la actualidad sobre cómo encarar el ajuste.

En un encuentro organizado por los grupos Vistage, el economista Ricardo Arriazu planteó el tema de que la Argentina debería dejar de hacer ajustes por el “lado de la demanda” y encararlos por el “lado de la oferta” para que sean menos dolorosos.

En otras palabras, la propuesta del economista, a la que adscriben otros colegas suyos como Miguel Bein o Carlos Melconian, es no incentivar la caída de las importaciones y otras medidas recesivas para lograr que la actividad económica dé la vuelta, sino generar condiciones para poder bajar las tasas de interés y así favorecer alguna expansión de la economía.

Arriazu fue duro con la flotación cambiaria (la calificó como un esquema pasado de moda) y aseguró que es “un gran error” dejar que el dólar suba en forma “brusca”.

A esta altura, es casi unánime entre los economistas la idea de que la inacción es lo peor que puede hacer el Gobierno y que necesitará conseguir fondos para defender el precio de los bonos (“hay que apuntalar la casa”, al decir de un experto del mercado) y el flanco externo.

Con cuentagotas (primero US$100 millones diarios y después US$50 millones) más otros gastos, el Tesoro ya consumió US$5.500 millones de los US$7.500 millones del primer giro del FMI para cubrir el déficit fiscal.

En pocas horas volverán al país los técnicos del Fondo para tantear la evolución de la economía bajo el paraguas del paquete de US$50.000 millones que se comprometió a desembolsar el organismo.

Según dicen en Hacienda, la reducción de gastos les permitirá cumplir con la meta acordada pero las de inflación y reservas del Banco Central están en situación de tensión.

Lejos de haberse disipado, las dudas financieras siguen envolviendo a la Argentina.

Link de la nota: https://www.clarin.com/economia/suba-dolar-nuevo-supermartes-suman-tension_0_Hkkob8orm.html

La Nación: Qué trabajo van a encontrar los jóvenes

La incertidumbre del futuro está potenciada por las tecnologías emergentes. Inteligencia artificial, machine learning, automatización, computación cuántica, blockchain… son conceptos que están empezando a encontrar en forma exponencial su funcionalidad aplicada, reemplazando en varios casos el trabajo de una persona. Las predicciones son variadas pero contundentes: entre un 25 y un 50% de las tareas realizadas hoy por un humano tienen el potencial de ser automatizadas. Definitivamente ya hay una fuerte transformación en algunos sectores como el agro o la industria, pero considero que, como en otras revoluciones, nos encontraremos con una creación neta del empleo.

Luego surge la pregunta sobre las habilidades necesarias para esos nuevos trabajos. Se estima que el 35% de las habilidades necesarias hoy cambiarán para 2020, y los líderes de empresas manifiestan que la brecha entre la demanda y la oferta de habilidades es una de sus mayores preocupaciones. Aquí se abren debates extremadamente complejos sobre cómo debería ser la educación primaria y secundaria, cuando el 65% de esos jóvenes terminarán en un trabajo que todavía no existe, quién tiene la responsabilidad sobre la capacitación y la recapacitación laboral ante trabajadores, etc. La educación para el futuro tanto en la juventud como en el trabajo es otro frente de igual relevancia, y debe ser un proceso continuo durante toda nuestra vida.

También el fundamental mundo del trabajo está encontrando nuevas formas de organizarse. De la mano de emprendedores innovadores o freelancers que buscan independencia están surgiendo nuevos modelos en los que deja de existir la contratación laboral de tiempo indeterminado, dando lugar a nuevas formas de trabajo (la OIT las llama “no estándar”; prefiero “diversas”). Lo cierto es que por elección o por fuerza están surgiendo diversas formas de trabajar que dejan atrás regulaciones pretéritas y los gobiernos tardan en reaccionar. En el camino quedan formas de trabajo que no encajan en nuestros modelos sociales, ya sea por la falta de cobertura de seguridad social, falta de transferibilidad de derechos laborales o simplemente por caer incorrectamente en formatos genéricos como el monotributismo.

Desde la Confederación Mundial de Empleo esgrimimos una frase guía: no hay futuro del trabajo sin innovación social. Será necesaria para poder encontrar nuevas y mejores formas de organización sustentable para trabajadores, empresas y gobierno. Pero el mundo en general y los países emergentes en particular aún tienen cuentas pendientes con el mundo laboral. En América Latina un 48% de los trabajadores aún no es parte de aquel futuro, ya que se encuentra en condición de informalidad. Ni los jóvenes, que representan el 40% del desempleo total de la misma región, ni las mujeres que aún sufren desigualdades salariales son parte de ese futuro. Estos grupos continúan sufriendo aún hoy los viejos desafíos del futuro del trabajo y todavía no logramos encontrar los mecanismos que los subsanen.

La informalidad, la inclusión laboral y el desempleo juvenil deben ser prioridad de agenda en los países emergentes como la Argentina, pero el trabajo para resolverlos requiere la participación de todos los actores sociales.

Director de Bayton Grupo Empresario, Argentina, Colombia y Uruguay

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