El motor de la experiencia. Nota a Diego Feldberg

Te compartimos la nota realizada a Diego Feldberg de Dafing Sin Límites “El motor de la experiencia”

Diego Feldberg es Miembro del Grupo 19 de Elias Bousoño y director de Dafing Sin Límites, compañía que ofrece viajes de incentivo por todo el mundo a personas o empresas, con una propuesta pensada a medida de cada viajero, y cuya bandera de distinción es la originalidad y la creatividad.

Viajar es una experiencia que involucra todos los sentidos, no se trata simplemente de tomar un avión y conocer otro destino. En el caso de la música, cada vez es más común ir a ver a un artista al exterior y aprovechar para vivir intensamente cada minuto de la estadía. Los viajeros de hoy demandan un servicio personalizado y profesional, una característica que distingue a Dafing Sin Límites. Así lo explica Diego Feldberg, el director y CEO de la compañía.

¿Cuál es el pilar de la propuesta de Dafing Sin Límites?
– Generamos experiencias únicas. Tratamos de que nuestros clientes vivan momentos que por sí solos no pueden vivir. Generalmente, la que viaja con nosotros es gente que ya conoce muchos lugares. Entonces, lo que buscamos es la distinción y el detalle. Por ejemplo, una de las experiencias que logramos fue una audiencia privada con el Papa en Roma. Yo no soy creyente, pero haber estado ahí, en ese momento, es fuerte, único.

¿El tipo de experiencias varía según el cliente?
– Sí, nos abrimos a cualquier clase de propuesta. También fuimos a ver un partido de Inter contra Juventus y terminamos cenando en el restaurante del Pupi Zanetti. Vinieron a saludar [Esteban] Cambiasso y [Diego] Milito, y nos sacamos fotos. Son algunos ejemplos de esta idea que tenemos de vivir cosas diferentes. Otra experiencia inolvidable fue ir a una bodega de más de mil años cuya dueña es descendiente directa de la Gioconda. Nos atendió ella, que también es descendiente de la realeza italiana, y bailó en el ballet ruso con Maximiliano Guerra. Fue un lujo.

¿Cuál debe ser la característica principal de cada viaje?
– Tienen que incluir algo que nunca te olvides. Aunque nuestros clientes hayan viajado mucho, hay cosas que nunca podrían haber hecho. Ahí es donde aparecemos nosotros. Viajamos entre cuatro y cinco veces al año a lugares específicos para crear este tipo de experiencias. Donde no las hay, las creamos. Si una empresa está decidida a ir a Portugal, entonces vamos hacia allá y buscamos una forma de experiencia distinta. Una vez, por ejemplo, llevamos un Porsche, una Lamborghini y una Ferrari a un circuito de Braga exclusivo para nosotros. Fuimos con pilotos profesionales, pero el que manejaba era el invitado. Además, cerramos para nosotros la torre de Belém, el icono de Portugal, y vino una de las cantantes de fado más famosas de aquel país y se emocionó. Esas cosas para mí son insuperables.

¿Qué hace destacar a Dafing con respecto a otras compañías que ofrecen servicios similares?
– Las empresas nos vuelven a contratar para generar este tipo de experiencias porque nosotros hacemos valer nuestro servicio, que no tiene que ver exclusivamente con costos, sino con gestión. Es un trabajo que nos encanta, a mí particularmente. Somos muy estrictos y meticulosos, eso hace la diferencia respecto a los demás. Yo me doy cuenta cuando alguien necesita algo, y si lo necesita, me voy a acercar, no voy a esperar a que me lo pida. De eso se trata: sumar una experiencia al detalle hace que sea inolvidable. El viaje siempre lo hago yo antes que el cliente. Muchos lugares ya los conozco, a otros voy a conocerlos. Pruebo exactamente todo tal cual: las comidas, los tiempos… Entonces, si en el viaje que yo propuse hay algo que no me gustó y tengo que cambiar algo a último momento, lo hago.

¿Cuál es el secreto para el éxito de la propuesta?
– No nos ponemos límites, aunque a veces choquemos contra un presupuesto. Me acuerdo cuando surgió la idea del Papa: hablamos con el cliente sobre a dónde convenía que fuéramos –estábamos entre Milán y Venecia porque ellos querían ir a Italia–, y cuando les propuse lo del Papa, sin prometerles nada, quisieron hacer eso, sin dudarlo. Lo que me propongo, voy a tratar de gestionarlo. Y así fue. Si se nos ocurren cosas, hay que tratar de hacerlas. Siempre buscamos que haya un valor agregado.

¿Te sentís un pionero de las experiencias alrededor del mundo?
– Veo que por todos lados están tratando de generar este tipo de propuestas, y nosotros venimos haciéndolo hace más de cinco años, con el sentido de vivir algo realmente diferente. En ese mercado somos referentes.

¿Tienen pensado expandir la idea a otros mercados?
– Acabamos de abrir en Miami, porque detectamos que a otros les faltaba mucho para llegar a lograrlo. Hay empresas en el mundo que llevan a cabo este tipo de experiencias, pero no como nosotros. A lo mejor hacen determinada experiencia y son especialistas en eso, pero nuestro abanico de posibilidades no tiene límite.

¿Y qué pasa con las empresas internacionales que quieren venir a la Argentina?
– Hacemos los mismos tipos de eventos que en el exterior, en destinos típicos como El Calafate, Bariloche, Iguazú, Mendoza, Jujuy y Salta. Y en Buenos Aires, siempre, porque no tiene nada que envidiarle a cualquier ciudad del mundo. Tenemos para llevar a cabo una variedad de cosas fantásticas.

Link de la nota: https://www.billboard.com.ar/articulo/856/el-motor-de-la-experiencia