Alberto Cuntin

Si cuando comencé mi carrera profesional como contador, la hubiese diagramado para llegar a los 59 años a ser chairman en Vistage, el resultado no habría podido ser mejor.

Es como haber hecho la síntesis de las Ciencias Económicas que si estudié y la Psicología a la que dejé de lado desde el aprendizaje universitario y le dí mucho espacio desde mis lecturas y estudios de postgrado a través del Master en PNL.

Por supuesto que desde lo conciente no la diagramé, y como decía John Lennon, la vida es lo que te pasa mientras planificas lo que querés hacer y ser.

Entre los 25 y 49 años trabajé de forma independiente, solo y asociado a otros colegas, brindando los servicios clásicos del “Estudio Contable”: auditoria e impuestos y agregando en el tiempo servicios de consultaría, capacitación y búsqueda de personal.

Mi cartera de clientes estaba conformada por PyMes, algunas muy próximas a la “P” y otras mas cercanas a la “s”, recorriendo todas las letras en tipo de actividades, tamaño, estadios de maduración, solvencia,  niveles de profesionalización, etc.

Mi valor agregado, desde la mirada de mis clientes, era brindarles “un espacio para pensar”.

Es a los 50 años en donde incursiono en el mundo corporativo, siendo representante legal de Bausch & Lomb aquí en Argentina y culminando mi carrera en México en la misma empresa y posición.

Mi búsqueda permanente de la excelencia en la coordinación e integración de grupos humanos, clave del éxito empresarial, me trajo a Vistage como miembro en el año 2008.

Y es a mi regreso al país en el año 2010 en el que, retomando la consultaría inicio mi carera de Chairman en Vistage.